Opinión · Posos de anarquía

Se sube el telón, Siria y Jack el Destripador

Se sube el telón: Aparece Jack el Destripador degollando a una muchacha en un callejón mientras Hannibal Lecter, Charles Manson y Jarabo le miran comiendo palomitas. Se baja el telón.

Se sube el telón: Aparecen los tres últimos regañando a Jack el Destripador y retirándole el cuchillo que ellos mismos le habían afilado. Se baja el telón.

¿Cómo se llama la película?

Siria.

Mientras los egipcios siguen a vueltas con su revolución, con la oposición salafista y los Hermanos Musulmanes tratando de resucitar su particular Primavera Árabe -malograda a manos del Ejército-, en Siria continúa la matanza… y al otro lado, las incongruencias, que ahora, además, ya no son tan ‘del otro lado’. Me explico: Reino Unido, Alemania y Francia hacen fuerza para condenar la violencia del régimen de Damasco en la Asamblea General de la ONU . Hasta ahí todo ‘rutinario’ con la salvedad -también rutinaria- de que la Unión Europea (UE) cada vez es menos unión y la UE de los 27 parece haberse quedado reducida a la de tres países… a lo sumo cuatro y los que caen o están a punto de caer.

Pero hete aquí que, unos días después de que la Liga Árabe despertara de su incomprensible letargo, Jordania, Marruecos, Arabia Saudí y Qatar se suman a la condena. ¿Y debemos aplaudir el gesto? ¿Es que no se dan cuenta, precisamente esos países, que con su condena se condenan así mismos? O, dicho de otro modo, que su condena no vale nada, es papel mojado en lo que a las organizaciones de Derechos Humanos respecta. Adjudiquen el papel de Lecter, Manson y Jarabo indistintamente a los países que quieran pero, sobre todo, no dejen que artificios cosméticos y besos de Judas en organismos internacionales hagan bajar el telón de sus conciencias.

El único telón a bajar es el de todos esos regímenes, tanto de Occidente como de Oriente, que convierten la mentira piadosa de la diplomacia en una asquerosa falacia. Lo primero ya era malo, lo segundo, intolerable.