Posos de anarquía

Cordón sanitario para ladrones

El colapso moral en Europa es total. Ninguna de sus instituciones se ha salvado de la dictadura del capital: lo justifica, lo aplaude, lo encubre y lo protege. La crisis no ha llegado por culpa de la inmigración y, por tanto, la salida no pasa por culpar -si no criminalizar- a los inmigrantes. Los señores feudales de Europa, Merkel y Sarkozy, propusieron ayer terminar con una de las razones de ser de la Unión Europea: la libre circulación de personas.

Al mismo tiempo, nuestro ministro del Interior no encuentra mejor solución para frenar posibles actos violentos durante la cumbre del Banco Central Europeo (BCE) en Barcelona (2 al 4 de mayo), que reestablecer los controles fronterizos. En un zafío uso del lenguaje, quizás por malintencionado, quizás por ignorante, Jorge Fernández Díaz identifica 'antisistema' con violento. Se equivoca, lo uno no implica a lo otro, y viceversa. Podrá parar a los antisistema de fuera, pero no a los de dentro. Mal que le pese.

Ambas medidas, la del tándem Merkozy y nuestro propio Gobierno, establecen un cordón sanitario para ladrones e ineptos. A fin de cuentas, es el BCE el que no quiso supo ver cómo venía la crisis a pesar de que los expertos encendían las luces de alarma. Fue el BCE y la UE quienes no ejercieron los controles necesarios previos en los países intervenidos y es el BCE quien inyecta dinero en bancos a fondo perdido mientras Gobiernos y UE toleran que esos mismos bancos se forren comprando deuda soberana y cerrando el grifo al crédito para pymes y familias. Y el dinero que se esfumó, el dinero que se ha estafado al pueblo sin aparecer y sin intento alguno de que aparezca.

Dicho de otro modo y tirando de refranero español, "reunión de pastores, oveja muerta". Huelga decir quiénes son los pastores y quiénes las ovejas... o los borregos. Y yo no quiero ser borrego. ¿Y usted?