Posos de anarquía

España es una, pero bipolar

Qué recuerdos debe despertar en algunos la máxima del portavoz del Partido Popular en el Senado, José Manuel Barreiro, esa que reza "España es una" y hasta ahí puedo leer, porque es que ni forzando la realidad hasta el límite, como ya hace el Gobierno con el ordenamiento jurídico, podría la vieja guardia recuperar el lema del ex alcalde honorífico de Valencia, porque ahora, ni grande ni libre, oiga.

La cuestión de la dimensión no merece siquiera objeto de reflexión, porque es lo que es. En cuanto a lo de libre, en un momento en el que las políticas gubernamentales dejaron atrás la poca iniciativa que no habían malvendido a los mercados, entregándosela ahora a los dictados de Bruselas, libre, lo que se dice libre, no podemos decir que sea.

¿Y una? Pues sí, será una pero, definitivamente y como poco, bipolar o con trastorno de personalidad múltiple, donde encontramos a la élite económica y, luego, al resto. Donde unos, los de arriba, esos a los que comúnmente el pueblo llano identifica como "los que chupan del bote", disfrutan exprimiendo a los de abajo en régimen de pseudo-esclavitud, tomando todas sus riquezas y ocultándolas en paraísos fiscales donde no llega o no quiera llegar la Hacienda pública y marcándose sonoras risotadas cuando defraudan y son recompensados con amnistías.

Al otro lado de esta única España bipolar, el obrero cada vez más obrero. Los unos porque siempre lo fueron y los otros, porque han sido despertados a bofetadas de su sueño burgués. Sea como fuere, peones del siglo XXI de cuyas cenizas resurgirá el capitalismo... o el neocapitalismo, como prefieran. Ese modelo que únicamente busca crecer y se deja por el camino el bienestar, la calidad de vida -que no consiste en acumular bienes materiales-... Igual es a eso a lo que se refería hoy el presidente de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra, cuando ha dicho eso de "hay que vivir el presente y preparar el futuro" para evitar hablar de la retirada de la alcaldía a Franco...

En todo caso, "España es una..." no es una excepción y el PP con sus políticas parece estar dispuesto a lanzar la recopilación de los grandes éxitos de antaño en cuestión de lemas, comenzando por el "Gibraltar, español", que casi se convierte en canción del verano. Pero hay más, en breve el "Rusia es culpable" cambiará el país por "Grecia" y los ministros Wert y Gallardón ya últiman sus próximos remix: el primero, "si eres español, habla español" -que no hay pasta para profesores de inglés- y, el segundo, el mítico "la familia que reza unida, permanece unida".

Vayan preparándose, vayan, que como "España es una", habrá que cantar a coro, incluso, una de reciente incorporación. La dijo Rajoy en campaña: "Soy optimista, porque España tiene españoles y eso es una cosa muy seria".