Posos de anarquía

España, tierra de oportunidades... ¿para quién?

El próximo jueves se celebra en Londres el evento "España, una tierra de oportunidades". Lo promueve el Consejo Empresarial para la Competitividad, que está compuesto fundamentalmente por las empresas del Ibex-35, ya saben, esas cuyos directivos almuerzan de vez en cuando con el presidente del Gobierno de turno y el rey para hablar de lo bien que marcha España gracias a ellos.

El evento cuenta con el apoyo del Ejecutivo a través del ICEX y no se celebrará sólo en Londres. Este llamamiento al optimismo, a los cantos de sirena para atraer inversores a España, arranca en realidad mañana en Amsterdam y el viernes estará en Fráncfort. Es una gira de directivos en toda regla, que quieren grabar a fuego en las mentes de los vecinos europeos que nuestro país está repleto de oportunidades... pero ¿oportunidades para quién?

¿Para los 11 millones de españoles que ya viven bajo el umbral de la pobreza? ¿Para los más de 500 familias desahuciadas al día por una ley que la Unión Europea ya ha declarado ilegal? ¿Para los cerca de seis millones de parados? ¿Para quién es una oportunidad? Lo mejor para responder a esta pregunta es mirar quién es el autor intelectual de eslógan: el Ibex-35 o, lo que es lo mismo, los reyes de los paraísos fiscales.

Quienes hablan de España como un terreno fértil para las oportunidades son los mismos que no tributan en España ni una mínima parte de lo que debieran, son los que se llevan sus producciones a ultramar, quienes contribuyen al expolio ilegal de los recursos naturales del Sáhara Occidental, quienes ejecutan ERE de miles de personas a pesar de tener beneficios y se saltan a la torera la ley que les obliga a asumir el coste de las prejubilaciones. Todos esos...

Llegados a este punto, cabe preguntarse si estas empresas están realmente beneficiando a España o, por el contrario, la están exprimiendo, con la connivencia del Gobierno, claro está. Porque para ellos, y eso es algo que nos han dejado cristalino en el último año y medio, una oportunidad no es más que un eufemismo de explotación, de mano de obra barata y sobrecualificada capaz de producir cuanto sea menester con tal de ganar lo suficiente para poder pagar un techo, un plato de sopa y el transporte para acudir al centro de explotación. Una oportunidad no es más que una sistema fiscal en el que, proporcionalmente hablando, aporten una miseria a la caja común comparado con el trabajador o, como el caso de España, sea un lavadero de excepción para dinero negro.

¿Se imaginan a uno de estos altos directivos de Iberdrola, BBVA, Santander o Telefónica, hablando de "tierra de oportunidades" en una oficina del INEM, en un desahucio de una familia o en un banco de alimentos? Sencillamente, es imposible. El día que (aunque jamás lo hagan) puedan acudir a uno de estos foros y hablen de "oportunidades" sin que se les caiga la cara de vergüenza, ese día, España será realmente una oportunidad para todos. Mientras, no es más que otro atraco a Ibex armado.