Posos de anarquía

FMI: Fondo Miserable Internacional

Ya nada será igual. Ese es, al menos, el espíritu con el que muchos españoles acudieron a las urnas en las últimas elecciones -a pesar de subir la abstención- y con el que tienen la mente puesta en las Generales de fin de año. El derrocamiento de la derecha es crucial y, para evitar su voto, no es necesario utilizar la estrategia del miedo como hacen desde el Partido Popular con la izquierda, no; basta la estrategia de los hechos.

Cuatro años de Rajoy y hemo batido récord de desempleo, de precariedad, de pobreza infantil, de pobreza energética, de desigualdad, repunte de suicidios, desahucios y de imputados por corrupción. Así pues, no hace falta elucubrar con lo que podría suceder si los de Rajoy revalidan resultado en las urnas. Con mirar por el retrovisor es suficiente.

Por este motivo, los resortes del neoliberalismo han comenzado a moverse. Si la dictadura económica a la que estamos sometidos se orquestó milimétricamente desde Bruselas y Berlín, ahora es el turno de FMI, que junto con la OCDE es otro de los mamporreros del capitalismo salvaje. La receta de los esbirros de Christine Lagarde para España es simple a la par que miserable: abaratar el despido, subir el IVA y aumentar el copago en Sanidad y Educación. Así de fácil, sin pestañear, sin reparar en que la aplicación de buena parte de sus medidas hasta ahora lo único que han conseguido es sumergir a una miseria casi de posguerra.

Y a pesar de todo, el FMI le hace un favor a Rajoy... y no es por casualidad. La sombra de un próximo gobierno de izquierda. incluso si fuera de la mano la pseudo izquierda del PSOE, amenaza a los verdaderos beneficiados de las recetas del FMI, es decir, la élite económica que explota a la clase obrera. En este sentido, plantear unas recetas tan salvajes como las que ayer publicó el FMI dejan mucho margen a Rajoy para aparecer ante la ciudadanía desinformada como un salvador, como un falso mesías que detiene los envites de Lagarde cuando, en realidad, es un marioneta más. Que no les engañen.

¿Que es una política miserable? Claro que lo es, pero nada nuevo bajo el sol, como miserable es utilizar la rueda de prensa del Consejo de Ministros, como hace Sáenz de Santamaría, para hacer campaña contra la izquierda en lugar de hablar del Gobierno y de su presidente salpicado por la corrupción. Como miserable es que el ministro de Energía, José Manuel Soria, esté moviendo ficha para penalizar el autoconsumo de energía solar, que es como si por tener un huerto y comerte tus tomates tuvieras que pagar impuestos.

Como miserable es que el presidente del Círculo de Empresarios Javier Vega de Seoane proponga reducir el salario mínimo a los jóvenes sin formación porque, según dice, la empresa les está formando. Olvida este explotador que la reforma laboral de 2012, que tanto les gusta a los empresarios (con ella han conseguido que el 25% de los nuevos contratos dure menos de una semana), impone la obligación a las empresas de, al menos, impartir 20 horas al año de formación, pagadas por el empresariosobre algo relacionado con su trabajo. Olvida este miserable, porque es lo menos que se le puede llamar a Vega de Seoane, que las empresas en España llevan décadas sin pagar ni recompensar en modo alguna las horas extras a sus trabajadores.

Es hora de ir plantándonos, es hora de constituir un organismo decente que combata a los ruines como la OCDE, el FMI y, ya en nuestro país, el Círculo de Empresarios o la CEOE. Es hora de dejar de poner la otra mejilla.