Posos de anarquía

Susana Díaz: "Esta ronda también la pagas tú"

Resulta muy sencillo hacerse popular entre los colegas del bar cuando uno no hace más que invitar a rondas. Uno es capaz, incluso, de hacerse amigo de cualquier desconocido, más aún cuando éste está tan sediento que por una bebida gratis aguanta tus gracietas y carantoñas. El 'efecto invitación' es de tal magnitud, que mientras uno no pague su bebida, al menos no directamente, no se preocupa por quién es el pagador... porque en esto de los convites, no es lo mismo quien invita que quien paga.

Eso es algo que ha aprendido muy bien Susana Díaz, la presidenta de la Junta de Andalucía. Ella es la que invita y los Ayuntamientos quienes pagan. Resulta chocante la satisfacción que transmitió Díaz con los últimos datos de la EPA, cuando aseguró que Andalucía no sólo "tira del carro" de la creación de empleo en España, sino que "lidera la creación de empleo" en este país.

Unos meses antes (abril), su colega, el coordinador de la Interparlamentaria del PSOE de Andalucía y secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Miguel Ángel Heredia, llegaba a decir que "los datos de la EPA ratifican que las políticas de Susana Díaz van por el buen camino". Tendría que haber matizado Heredia que son los planes de los Ayuntamientos y no los de la Junta los que funcionan porque, a pesar de no tener competencia en materia de empleo, son los Consistorios los que se están batiendo el cobre.

No son pocos los Ayuntamientos andaluces que esperan como agua de mayo la llegada de los planes de empleo de la Junta para este año... mientras cruzan los dedos para que el Gobierno liderado por Susana Díaz pague los del año pasado. Hablamos de que un Ayuntamiento puede estar arrastrando una deuda de cerca de un millón y medio de euros en una competencia que ni siquiera le es propia. Díaz invita, pero esa ronda es del Consistorio.

Si miramos a otros ámbitos podemos comprobar cómo las rondas se les acumulan a los municipios mientras la presidenta de la Junta está crecida con las invitaciones. Miremos, por ejemplo, la violencia machista: a finales de abril, Susana Díaz anunciaba su intención de impulsar un pacto contra la violencia de género con las fuerzas políticas y organizaciones sociales de la comunidad.

Es una propuesta digna de aplauso, pero apuesto a que los Ayuntamientos agradecerían más que pagara de una vez por todas lo que le corresponde de los Centros Municipales de Información a la Mujer, que al fin y al cabo son los que están en primera línea defendiendo a las mujeres, asistiendo a las víctimas de la violencia de género. De nuevo, los Consistorios están asumiendo competencias impropias, en muchos casos, en contra de los criterios tanto técnicos como de la intervención municipal, lo que puede acarrearles consecuencias.

La lista de invitaciones de Díaz es interminable, como la de sus impagos. Desde que estoy por tierras malagueñas, los autónomos me hablan de cómo han de justificar a la Junta ayudas que ni siquiera han recibido, veo cómo centros sanitarios o educativos que estaban en los presupuestos de la anterior legislatura, todavía no están ni licitados... y uno se pregunta, ¿dónde va a parar todo ese dinero? Y claro, siempre hay gastillos por ahí, que bien podrían suprimirse, como los 127.400 euros de dietas del mes de agosto... aunque el Parlamento andaluz está cerrado.

En todo este berenjenal, tan sólo espero que especialmente los alcaldes y alcaldesas del PSOE estén a la altura y, del mismo modo que lo están poniendo en marcha servicios que no paga la Junta porque consideran que son prioritarios para su pueblo, no duden tampoco que se deben a  la ciudadanía y no al partido si en algún momento tienen que señalar públicamente a Susana Díaz... sobre todo a medida que se acerquen las Elecciones Generales.