Opinión · Posos de anarquía

España y Rajoy alineados: miedo a Aznar

Debe de ser la primera vez en lo que va de legislatura, ahora que entramos en la recta final, en la que España se alinea a con Rajoy. ¿El motivo? El miedo a que Aznar se haga de nuevo con las riendas del partido en el caso de que el 20 de diciembre éste sufra un batacazo electoral. Estos cuatro últimos años hemos visto cómo a Rajoy no le ha temblado la mano a la hora de desmantelar el Estado de Bienestar mientras continuaba beneficiando a la élite económica; hemos presenciado cómo se han pisoteado libertades civiles, se han vulnerado Derechos Humanos e, incluso, se han comentido ilegalidades respecto al Derecho internacional y España ha estado en el punto de mira de la ONU y de Human Rights Watch, entre otros.

Todo eso en cuatro años y, pese a ello, Rajoy es un aprendiz respecto a Aznar. No se puede olvidar que el ex presidente español es un criminal de guerra que se pasea impunemente en este mundo cuya hipocresía tan sólo está a la altura de su cinismo. No se puede consentir que Aznar aspire siquiera al poder después de haber sido uno de los autores intelectuales de la guerra de Irak. Asumido que vivimos en un mundo que consiente y no castiga que tres gobernantes se inventen una guerra, bombardeen y planten la semilla de ISIS en un país en el que sabían que no existía la amenaza con la que justificaron los ataques, lo que es del todo intolerable es que ese criminal de guerra pueda volver a estar en el disparadero de Gobierno.

Rajoy tira la piedra y esconde la mano; es su estrategia de avestruz. Aznar, en cambio, siempre ataca, no le basta con una piedra sino que carga con toda su arsenal hasta que te lapida. Y lo hace, además, no sólo consciente, sino orgulloso de saberse impune, de estar por encima del bien y el mal, de que es el mal en sí mismo.

Los hechos coinciden en el tiempo con el bombardeo de un hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) en la ciudad afgana de Kunduz, en el que las víctimas mortales alcanzan las 22. Y no pasa nada. EEUU habla de investigación al tiempo que asegura que el bombardeo fue una solicitud de Afganistán y punto. Nadie dimite, a nadie se juzga y la investigación terminará por diluirse en el tiempo dejándonos a más criminales de guerra en el poder.

¿Seremos capaces en algún momento de llevar dirigentes dignos y honestos al poder?