Posos de anarquía

Carta abierta a Arcadi Espada

Señor Espada:

Lo cierto es que su artículo de hoy en El Mundo titulado El negocio del sexo no puede ser más desacertado. Ignoro cómo ha podido llegar a la conclusión de que la intención de la macro manifestación contra la violencia machista que tuvo lugar el pasado 7 de noviembre fue "hacer negocio con el crimen". No sé si cuando escribió lo hizo bajo los efectos de alguna sustancia psicotrópica o que realmente su razonamiento está tan perturbado que de veras cree que el 7N fue solo cosa de "las mujeres de izquierdas" que trataban de identificar los crímenes "con las prácticas o al menos con la ideología de los hombres de derechas".

Sea como fuere, si su artículo hubiera caído en mis manos en papel, creo que habría tenido más utilidad para envolver pescado que para ser realmente leído. Tiendo a respetar cualquier opinión, puesto que me agrada argumentar y contra-argumentar, pero en este caso concreto, sus líneas, su opinión, no sólo no me merece ningún respeto, sino que me repugna.

¿Cómo puede comparar una manisfestación contra el hecho de que casi 1.400 mujeres hayan sido asesinadas desde 1995 y el resto de violencias machistas con el cáncer de próstata? ¿Cómo se atreve siquiera a sugerir que el hecho de que sólo el pasado verano hayan sido asesinadas 37 mujeres y 8 menores a manos de sus parejas, padres o parejas de sus madres no merece una manifestación de este tipo?

En su artículo defiende las políticas que se están llevando a cabo en favor de la igualdad y contra la violencia de género, razón por la cual cree que la manifestación del 7N carecía de sentido. Sin embargo, la realidad es que desde 2010 el presupuesto para la prevención de la violencia machista se ha recortado un 26%. ¿Qué ha subido en los Presupuestos para 2016? Sí, a 25,2 millones de euros, pero es que hace tan sólo seis años esta cifra se situaba en 34,3 millones de euros. ¿Es capaz de entender por qué la gente sale a la calle?

Y digo "gente" porque no sólo es cuestión de mujeres, como usted indica en su artículo, porque precisamente por actitudes machistas como la suya cuesta tanto que la igualdad avance, porque bajo su pátina de condena a los crímines de violencia machista no se esconde más que la semilla que hacer germinar esos mismos crímenes, esa actitud repulsiva que lleva a pensar que manifestaciones como las del 7N son únicamente iniciativas paridas de mujeres progres, de feministas con toda la carga despectiva que usted seguramente aplica a este término.

Su artículo es de tal ligereza, imprecisión y falta de información que es altamente tóxico. Considera que las políticas llevadas hasta ahora son suficientes cuando las estadísticas nos indican que no es así. En su opinión, ¿qué cabe esperar? ¿La resignación mientras esta sociedad patriarcal aniquila a las mujeres? Eso parece desprenderse de su tribuna que ni menciona cómo el Convenio de Estambul quedó en papel mojado o cómo la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género requiere de un actualización urgente.

Le recomiendo para futuros artículos en esta materia que sea más respetuoso, que asuma la responsabilidad que le corresponde cuando escribe desde un medio de comunicación y, especialmente, que se informe y no se limite a escupir una sarta de reflexiones alumbradas desde el más profundo desconocimiento o, lo que es aún peor, desde la más despreciable malintención.