Opinión · Posos de anarquía

El debate de Atresmedia no pasa la prueba del algodón

Quedan 18 días para las Elecciones Generales del 20 de diciembre y jamás habíamos vivido una precampaña con tal bombardeo de encuestas y debates antes, incluso, del arranque oficial de la campaña. Algo que aparentemente es muy positivo pero que, sin embargo, encierra algún que otro nubarrón. Más allá de las encuestas claramente dirigidas para influir en los indecisos o movilizar a los electores más perezosos, la peor parte viene del lado del apagón informativo que están sufriendo partidos políticos como Unidad Popular o UPyD.

Posiblemente el apagón más notable es el que se vivirá en el debate que se ha vendido como el más completo, a pesar del patinazo de Rajoy que envía a su fiel escudera Sáenz de Santamaría: el que emitirá Atresmedia con los candidatos de PSOE, Podemos, Ciudadanos y la miembro del equipo PP. La ausencia de Unidad Popular o UPyD, sencillamente, no se sostiene ni siquiera con los argumentos que la propia Ana Pastor -una de las moderadoras del debate- esgrime para alardear de debate.

Pastor, como ya hiciera en las catalanas, presume de organizar debates siguiendo el modelo inglés, huyendo de corsés, de preguntas pactadas, permitiendo las interrupciones… organizando debates y no exposiciones, como esos “debates de toda la vida” que tanto le gustan a Rajoy -como el que protagonizará con Pedro Sánchez-. Hasta ahí, bravo por Pastor, que es cierto que con ese formato de debates trae un soplo de aire fresco al rancio ambiente electoral de nuestra malograda democracia.

Sin embargo, a la hora de justificar la no invitación al debate de Unidad Popular o UPyD, Pastor aduce que “sólo se ha invitado a los partidos que son alternativa real de Gobierno o llave para formarlo”. Descarta así a los ausentes como posibles llaves de Gobierno y, de paso, impide su progresión. A fin de cuentas y, asumiendo que es cierto que las encuestas sitúan a las formaciones que lideran Alberto Garzón y Andrés Herzog en los puestos de cola, ¿qué posibilidades de prosperar en campaña tienen si los medios de comunicación les invisibilizan?

Al mismo tiempo, si miramos al modelo de debate inglés que tanto gusta a Ana Pastor, vemos que el debate de Atresmedia no pasa la prueba del algodón. En las últimas Elecciones Generales de Reino Unido, David Cameron debatió en la ITV nada menos que con otros seis rivales políticos: Ed Miliband (Partido Laborista, ), Nick Clegg (Partido Liberal Demócrata ), Nigel Farage (UKIP), Leanne Wood (Partido de Gales), Nicola Sturgeon (Partido Nacionalista Escocés) y Natalie Bennett (Partido Verde).

¿Todos ellos eran alternativa real de Gobierno o llave para formarlo? En realidad no, de hecho, los Verdes sacaron un 3,8% de los votos, los escoceses del SNP un 4,7% y los liberal demócratas un 7,9%, por citar tres ejemplos. ¿Por qué participaron en el debate entonces? Sencillo, por una cuestión de pluralidad, de madurez democrática de la que en España carecemos… avanzamos, pero todavía carecemos de ella y Atresmedia no es una excepción.

Una democracia madura daría visibilidad a todos los partidos, más aún cuando éstos tienen ya representatividad en las Cortes y, sin embargo, se avecina una campaña en la que los principales medios de comunicación pondrán únicamente el foco en cuatro agrupaciones; en especial las televisiones, que continuan siendo el medio de comunicación más influyente a la hora de acudir a las urnas. La pregunta que deberían hacerse ustedes es, ¿por qué se produce este apagón informativo?