Opinión · Posos de anarquía

Una huelga para la Democracia

En mitad del debate de investidura cualquier otro asunto pasa desapercibido informativamente hablando y, por tanto, en general. Hoy se celebra una huelga de estudiantes de institutos y universidades para exigir la derogación de la LOMCE y del denominado ‘decreto 3+2’, ese en virtud del cual se da un pasito más hacia la mercantilización de la Educación obligando a cursar un año más de costosos másteres.

Esta huelga, que se extenderá también a mañana y los días 13 y 14 convocada por el Sindicato de Estudiantes, apenas tendrá eco informativo, salvo que en lugar de ser pacífica se quemen unos cuantos contenedores, se paralicen las principales arterias de acceso a la universidad o se tomen todos y cada uno de los rectorados de las universidades públicas repartidas por España. Y, con todo, costará lograr esa visibilidad mediática porque la lupa informativa está centrada únicamente en el Congreso de los Diputados y su resultado más que anticipado.

Ello a pesar de que, incluso, lo que allí se discute tiene relación directa con la huelga de estudiantes, puesto que el único pacto vigente, el suscrito por PSOE y Ciudadanos NO deroga la LOMCE, simplemente habla de su paralización, dándose un plazo de seis meses para alcanzar un pacto social y político cuyo objetivo sea elaborar “un marco legal consensuado”. Huele a lavado de cara. Eso sí, en ese ejercicio de malabares -que terminó con todas las bolas por el suelo- que Pedro Sánchez realizó enviando propuestas personalizadas a los partidos situados a su izquierda, sí hablaba de derogar.

La realidad es que Ciudadanos le ha comido la tostada al PSOE también en lo que Educación se refiere y, con ello, pone una barreno más a la voladura de la Educación pública que el PP ha comenzado. Hace dos días conocíamos que Wert mintió: su mandato supuso una caída del importe de las becas de más de un 15%, nada menos que 258 millones de euros menos. Menos dinero para becas al mismo tiempo que el precio de las matrículas se disparaba por las nubes.

¿Resultado? Sólo estudian los potentados, los que se lo pueden permitir económicamente, convirtiendo la Educación en un privilegio y no en un derecho. Se corta el paso a los que están bordeando la frontera del sistema, a los que suponen un riesgo al entramado neoliberal y que, de tener acceso a una Educación más especializada, pueden ser mucho más que una amanaza.

No hay nada que tema más un neoliberal que a un ciudadano formado y Podemos es una prueba de ello. Se comulgue o no con sus postulados, lo cierto es que Podemos es la formación que mejor plasma cómo un grupo de jóvenes excelentemente preparados ha conseguido poner contra las cuerdas nada menos que al bipartidismo, sin necesidad del impulso del Ibex 35. Y eso, a los partidos tradicionales, a los empresarios, les asusta, como les aterra pensar que surjan más jovenes críticos, más Podemos potenciales o, lo que todavía sería aún peor a su parecer y que ya está sucediendo en Izquierda Unida, que la nueva hornada de políticos cambie los partidos ya existentes.

Así que, estudiantes, salid, salid hoy a la calle, gritad, protestad, rebelaos, no dejéis que las élites os corten el paso, que destruyan vuestro presente y fulminen vuestro futuro, huid de esa mercantilización y de esa suerte de factoría de neoliberales en que quieren convertir a la Universidad. En esa lucha, somos muchos los que os apoyamos y haremos cuanto esté en nuestra mano para vencer: nos va la misma Democracia en ello.