Opinion · Posos de anarquía

Que nos devuelvan a nuestros padres de L-V

Este fin de semana se ha iniciado la campaña ‘Fines de semana sin deberes’, promovida por la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (CEAPA). Se trata de una iniciativa de insumisión contra las tareas escolares, las mismas que con mejor o peor criterio dictan quienes se han formado para ello, es decir, los profesores.

No seré yo quien siente cátedra sobre la conveniencia o no de los deberes, aunque mi tendencia natural es ir en contra de ellos. No soy un experto en la materia y creo que la polémica tiene mucha más enjundia de lo que algunas partes interesadas nos quieren hacer ver. Lo que sí tengo claro es que por vía del enfrentamiento entre docentes y padres no vamos por buen camino.

¿Alguien en su sano juicio cree de veras que situar a los pequeños en medio de la batalla entre sus padres y sus profesores va a resolver algo? Quiero pensar que fueron unas declaraciones desafortunadas las que escuché hace unos días a José Luis Pazos, el presidente de CEAPA. Hasta media docena de veces defendía el ‘fin de semana sin deberes’ con la máxima «que nos devuelvan a nuestros hijos los fines de semana».

¿Y entre semana? ¿Por qué de lunes a viernes parece entenderse que los deberes sí vienen bien? Sencillo, porque algunos padres, y ésto es innegable, conciben el colegio, más como una guardería que como un centro educativo. Los días laborales -aunque cada vez más personas trabajan en fin de semana-, parecemos estar condenados a la falta de conciliación y, en lugar de rebelarnos contra la patronal, contra los empresarios, buscamos dianas más fáciles.

«Que nos devuelvan a nuestros hijos los fines de semana». Señor Pazos, sus hijos también lo son de lunes a viernes, no renuncie a ellos sólo porque su empresa no le permite salir del trabajo a una hora razonable, no renuncie a ellos porque tiene un amplio abanico de actividades extra-escolares con el que tapar su ausencia en casa, aderezado con ese buen puñado de deberes.

¿Les han preguntado a sus hijos si quieren realizar tantas actividades extra-escolares o, por el contrario, preferirían pasar más tiempo con sus padres? Tengo la sensación que mientras ustedes gritan «que nos devuelvan a nuestros hijos los fines de semana» sus hijos claman al cielo «que nos devuelvan a nuestros padres de lunes a viernes».

Quizás sí hay que reducir esa carga de deberes o, directamente, eliminarla, pero no se logrará desenterrando una vez más el hacha de guerra entre padres y profesores. Lo que desde luego tengo claro, es que los niños tienen que tener infancia, tienen que jugar, porque jugar es despertar su imaginación, es hacerles pensar, es fomentar inquietudes de lo más diverso y, si parte de ese juego se realiza en compañía de sus padres y hermanos, seguramente será mejor. Es una cuestión básica de motivación.

Lo que se me antoja incontestable, es que el motivo por el que de lunes a viernes muchos niños ‘no tienen padres’ no son los deberes… son las horas extra, además, sin retribución alguna. Protesten contra eso, hagan un acto de insumisión contra esos abusos labores auspiciados por una reforma laboral absolutamente deleznable.

De buscar la confrontación, no lo hagan contra los profesores, que están de su lado, sino contra los empresarios, que no lo están. Y, sobre todo, no usen a los niños como munición de sus guerras.