Opinion · Posos de anarquía

Fernández Díaz: la vileza tiene premio

Haber creado una policía política con recursos públicos para acabar con los rivales, tal y como sugieren las grabaciones reveladas por este medio; haber sido reprobado por ello por el Congreso de los Diputados; encubrir las mentiras del director de la Guardia Civil cuando se mata a pelotazos de goma a inmigrantes que nadan por sobrevivir; violar el Derecho Internacional más elemental con la legalización de las devoluciones en caliente; favorecer la opacidad en los CIE; ser el padre intelectual de la Ley Mordaza, la más represiva desde los tiempos del franquismo… todo eso y más tiene premio: unos 6.000 euros al mes.

Esa es la recompensa que hoy le van a dar PP, PSOE y Ciudadanos al ex ministro del Interior, Jorge Fernádez Díaz, nombrándole para presidir la comisión de Exteriores.  Esta mañana ha resultado realmente esperpéntico escuchar a Albert Rivera justificar que al mismo hombre que reprobaron en el Congreso le van a dar la potestad de representarlo más allá de nuestras fronteras.

¿Cómo se ha llegado a este situación? Sencillo, porque existe un acuerdo por el que los partidos se reparten las presidencias de estas comisiones. ¿Podría evitarse el nombramiento de un tipo que ha hecho gala de la más baja vileza su paso por Interior? Claro, presentando un candidato alternativo, como de hecho ha propuesto Unidos Podemos, con el apoyo de otros partidos como PNV y PDC.

En este asunto el papel del PSOE también es clave. Llevó a Rajoy a La Moncloa tras defenestrar a su secretario general, arrinconando a los diputados socialistas más íntegros y decepcionando a buena parte de su votantes. La gestora, la misma que ahora no sólo va a multar económicamente a los diputados díscolos del PSC, sino que les va a destituir de los cargos de más alta responsabilidad, nos vendió que facilitaba la presidencia del PP para hacer una dura oposición.

Ayer, el PSOE fue de nuevo de la mano de PP y C’s para evitar que Aznar comparezca en la Comisión Anticorrupción del Congreso por su posible implicación en la trama Gürtel. Y hoy el premio a Fernández Díaz…. Menos mal que iba a ser una dura oposición, una regeneración política…

Susana Díaz, que es amiga de utilizar frases populares para maquillar su soberbia y altanería, decía el otro día «como decía mi abuela, vísteme despacio que tengo prisa». Pues mientras ella se viste despacio, siguiendo paso a paso su maquiavélico plan, a quien deja en pelotas es a su propia militancia.

Fernández Díaz no entiende -o no quiere entender- la polémica por su nombramiento. O su esclerótica moral no le da para ello o su desfachatez es tal que nos trata como a idiotas. Y todos eso, con la satisfacción de ver a la derecha (PP y C’s) y al centro derecha (PSOE) tendiéndole la alfombra roja. Terrible.