Opinion · Posos de anarquía

Cuando el Olympia se arruga, la democracia se levanta

El teatro Olympia ha cancelado dos funciones del espectáculo de Dani Mateo junto a Raul Cimas y José Juan Vaquero. Con su censura, ha cedido a la intimidación de España 2000, un grupúsculo de ultraderecha de pacotilla que de vez en cuando ha de montar numeritos como éste para amortiguar las patadas en el culo que les damos l@s demócratas. En esta ocasión, le ha salido bien, al menos en lo que respecta al teatro Olympia, que no ha tenido ni la entereza ni la dignidad necesarias para resistir la presión de unos indeseables… ni siquiera ha tenido la honestidad para admitir que se ha acongojado y pone ridículas excusas que todavía lo hunden más en el pozo del esperpento.

El empresario responsable del teatro, Enrique Fayos, ha tirado balones fuera asegurando que su objetivo prioritario era que las artes escénicas sean un espacio de convivencia, emoción y reflexión, donde todos los espectadores puedan disfrutar, reír y sentir”. Y por eso ha negado el pan a los trabajadores de un espectáculo porque unos matones de tres al cuarto han despotricado vulnerando las libertades civiles más esenciales.

‘Henry Triplete’, como llaman a Fayos por su éxito en el dominó, ha faltado a una máxima de este juego: pensar en fichas completas y no en palos. El empresario ha tenido esa vista cortoplacista convirtiendo sus tablas en el abrevadero de la extrema-derecha de José Luis Roberto y su panda aborregada que ya intentaron, en vano, intimidar a Mónica Oltra.

Si el origen del teatro siempre estuvo marcado por la crítica al poder, por el compromiso, por la luchas sociales, la sumisión de Fayos ha rebajado este teatro centenario hasta límites que no merecía, ni por su historia ni por lo que simboliza. Una lástima. No es la primera vez que vemos cómo Administraciones o empresarios le hacen el juego a la extrema-derecha: hace unos meses sucedió con Def Con Dos y el Ayuntamiento de Marbella, que canceló el concierto con acusaciones infundadas, o con los hermanos Rodríguez del monopolio mediático malagueño Grupo Mundo, que también despachó a César Strawberry en su programa de 101Tv, destapando sus principios y los de quienes agacharon la cabeza ante tal atropello.

Sin embargo, frente a quienes se arrugan como Fayos a los violentos, surgen actitudes valientes y demócratas como las del Ayuntamiento de Valencia, que una vez más planta cara a los tuercebotas de España 2000. Dani Mateo actuará gratis en el Palau de la Música y, como se podría haber hecho en el Olympia, se desplegarán las fuerzas del orden que sean necesarias para impedir que los metencatos de José Luis Roberto la líen.

No es que Mateo se equivocara cuando se sonó con la bandera, es que siempre es preferible soltar los esputos a la escupidera de la extrema-derecha como España 2000, que manchar un pedazo de tela. Con la representación en el Palau, lo hará. Lo haremos tod@s l@s que amamos las libertades.