Opinión · Posos de anarquía

Rafael Hernando, de perro de presa a bufón

Rafael Hernando ha pasado en muy poco tiempo de ser el perro de presa del PP a un mero bufón. Relegado a la presidencia del Comité de Derechos y Garantías del partido, ese que tiende a mirar a otro lado cuando las tierras movedizas de la corrupción le alcanzan hasta el cuello, sólo le quedan las redes sociales. Ya no se le acercan los micrófonos, salvo cuando es un mal día y hay que colar algún exabrupto en la crónica política. Pocos más corazones le regalan su cariño sincero… ni siquiera a los que ahora presta más atención, los de Me gusta de Twitter.

Este eterno cachorro del PP está muy venido a menos, incluso, dentro de la bajeza en la que siempre se ha desenvuelto como pez en el agua. Sus tuits para hacer crispación en lugar de oposición, aderezándolos con con intentos estériles de ingenio y humor, van exponiéndole día a día en el más absoluto de los ridículos. Ayer mismo, sin ir más lejos, acusó a las políticas de Manuel Carmena y Ada Colau de la escalada de precios de la vivienda en Madrid y Barcelona, respectivamente. Fruto de su “ingeniería social”, dijo el infeliz en un airada cacareo desesperado por que alguien le preste un mínimo de atención.

Yo te la presto, Hernando, pero para exponer el nivel supino de tu necedad y, al mismo tiempo, de tu putrefacción moral que recurre a la mentira para tratar de seguir siendo mínimamente relevante. Olvidó incluir ayer en su tuit, cómo tanto Ignacio González al frente de la Comunidad de Madrid, como Ana Botella en el Ayuntamiento de la capital, dilapidaron el parque de vivienda pública vendiéndoselo a los fondos buitres.

Hacen falta muy pocas neuronas para caer en ello y alguna creo que le quede sana a Hernando, luego si olvidó este detalle fue más bien por la bilis que corroe su cuerpo entero, tanto por el odio que destila hacia la izquierda como por la frustración después de que los suyos le hayan dado de lado, relegándolo a la retaguardia.

Le consume las entrañas la idea de que, precisamente, estas dos alcaldesas sean las que hayan demostrado que hay otra manera de gobernar  y las cifras así lo avalen con magnitudes como la reducción de la deuda municipal que los gobiernos populares dejaron en el caso de Madrid, por ejemplo. Ambas han tomado decisiones valientes que ningún otro cargo del PP fue capaz porque a diferencia de los de Génova,  gobiernan para la colectividad, no para una élite.

Nos resta Hernando para rato, porque su alma de bufón incansable es lo único que le queda, capaz de meter en su coctelera mental a ETA, el comunismo y Venezuela y escupir su puñado de caracteres al mundo, esperando que alguien le aplauda la gracieta mientras se embolsa unos cuantos miles de euros al mes… aunque menos después de la patada propinada por su propio partido, que al quitarle los galones de portavoz le ha arrebatado casi 2.700 euros menos al mes… y es que cobraba unos 8.500 euros brutos más otros 1.800 en concepto de indeminización (libres de impuestos). Así, 14 veces al año… lo que demuestra que ni el dinero aporta felicidad ni mucho menos inteligencia, llegando a convertir a bufones de tres al cuarto en un hazmerreir de amplio espectro.