Opinion · Posos de anarquía

‘Mujeres en igualdad’, la ideologización del PP

La entrevista de anoche en la Sexta al presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno (PP), no podemos decir que nos sorprendiera. No lo hizo porque a Moreno y su partido se les ve de lejos en la mayoría de los casos -los que ayer explicitó-  y, en los que no, se les intuye -la corrupción en su ADN-. Que Moreno coincida con Vox en su discurso de “la ideología del género” no es nuevo en el PP, que venda suelo público y se enriquezcan los cuatro amiguetes de siempre, tampoco.

Moreno se puso anoche el traje del juez prevaricador Francisco Serrano (Vox) y no dudó en hablar de “excesiva ideologización” en algunas asociaciones que tienen el feminismo por bandera. El lenguaje del PP ha variado, siendo más claro, pero en su actos nunca ha sido feminista. Cuando anoche el presidente popular aseguraba que su partido está “absolutamente comprometidos con la lucha contra la violencia de género” y que tiene “una firme trayectoria” en ello, sencillamente, mintió. Decir como dijo, que “soy feminista dependiendo de lo que se entienda por feminismo” es evidenciar que no tiene ni puñetera idea de qué es el feminismo.

PP es el responsable de recortes millonarios a la lucha contra la violencia de género, incluso, llegó a utilizar el Pacto de Estado para ello para hacer propaganda sin dotarla del presupuesto comprometido… hasta que Rajoy fue desalojado de La Moncloa. El PP ha sido machista de principio a fin, desde la Administración local a la central, pasando por la autonómica.

No deja de resultar paradójico que Moreno hable de “excesiva ideologización” en algunas asociaciones cuando PP cuenta en su haber con una asociación llamada ‘Mujeres en igualdad’, autora de aquel polémico manual -con subvención de 11.000 euros cuando gobernaba PP-, en el que nos regalaba perlas como que “la promiscuidad y el comienzo temprano de relaciones” son factores de riesgo para ser víctima de violencia de género. Aquel manual que criminalizaba a la víctima en lugar de al agresor, tan feminista que dice ser el PP, aseguraba que las mujeres débiles emocionalmente también tienen mayores posibilidades de ser víctimas de maltrato.

Así pues, ‘Mujeres en Igualdad’ sí encaja en ese perfil de “excesiva ideologización” de la que habla Moreno, chupando del bote de la Administración, como de la Diputación de Málaga cuando el hombre fuerte del actual presidente de la Junta, Elías Bendodo, era presidente. Imaginen la barra libre durante su mandato: un regalo de 9.000 euros para enseñar a navegar por Internet en municipios en los que ya se impartían cursos de ese tipo.

Con el nuevo presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado (PP), no parece que vayan a cambiar las cosas. Alcade de Rincón de la Victoria, bajo su mandato en la anterior legislatura, él fue el encargado de cerrar el Centro Municipal de Información a la Mujer (CMIM), dejado a las víctimas de violencia de género desamparadas, mientras aseguraba que “la mejor política de igualdad es el empleo” , pero las tasas de paro femenino en su municipio se disparan.

Venta de suelo público

Y si, como vemos, el machismo es transversal en las filas del PP, se mire al nivel administrativo que se mire, lo mismo sucede con la servidumbre a los intereses privados. Le pese lo que le pese a Susana Díaz (PSOE), instalado en su mantra de “yo he ganado las elecciones”, Andalucía votó mayoritariamente a la derecha el pasado 2 de diciembre, depositando su confianza en PP, Ciudadanos y Vox.

En los tres casos, la servidumbre al sector privado a costa de lo público es indignante. En los tres casos, sus programas electorales apostaban por recortar los impuestos a las personas más ricas, por torpedear el reparto equitativo de la riqueza. ¿Cuál es la consecuencia de ello? La privatización de lo público.

Anoche, otra de las revelaciones que hizo Moreno fue su firme intención de vender suelo público. La bajada a l@s millonari@s que la tríada PP-Cs-Vox aprueban supone un tijeretazo a los ingresos de la Junta y hay que compensarlo por otro lado. Vender suelo público será una de esas compensaciones, priorizando la construcción de centros de educación privados sobre los públicos, fomentando el ladrillazo que ya ha destrozado buena parte de Andalucía o facilitando la especulación que con la bajada de impuestos campará a sus anchas.

Quienes votaron a alguno de los componentes de esta tríada que comercia con lo público como si les perteneciera, han de ser consecuentes con ello: cada vez que vean cómo no acceden a una vivienda digna, cómo determinados servicios públicos no les asisten por carecer de recursos para cumplir con su cometido, recuerden que su voto ayudó a eso.