Opinion · Posos de anarquía

PP se hace el harakiri con Díaz Ayuso

Pablo Casado lo está pasando mal. No tiene que ser fácil, con la formación y títulos universitarios que atesora, arrastrar como una losa ser el presidente del PP que peores resultados electorales ha cosechado en toda la historia del partido. Y ahí está su candidata a la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso, echando limón en la herida abierta cada vez que abre la boca.

La situación de Casado  en el partido no es sencilla. Si durante la campaña de las elecciones generales ya hubo voces internas en el partido que advirtieron primero, y criticaron después, el giro a la extrema derecha del PP, hoy directamente se lo quieren merendar. Al mismo tiempo, otras facciones del partido, critican que en esta nueva campaña edulcore su discurso y trate de vender que lidera un partido de centro -aunque en realidad nunca lo fue, siempre fue derecha.

Si la coyuntura ya es compleja de por sí, llega Díaz Ayuso y dinamita al partido en cada una  de sus intervenciones, precisamente, en una de las plazas que servirán para decidir si el PP le da la puntilla a Casado o no: Madrid. La sucesión de barbaridades, sandeces y chaladuras que ha salido por boca de la candidata popular están practicando un lento harakiri al PP, que agoniza por momentos.

La incorporación de los no natos al libro de familia numerosa, su defensa de los atascos como algo típico de Madrid, su idea de llevar el Orgullo LGTBI a la Casa de Campo porque van muchas familias, su afirmación de que hay gente que desea trabajos basura, la acusación a Podemos de querer arrebatar casas a la ciudadanía para dárselas a okupas… son tantas las tonterías que han salido de su boca que en este harakiri ni siquiera hará falta cortar la cabeza, porque para el uso que se le da…

Con todo, la candidata se ve ganadora, líder en Madrid. Imagino que esa conclusión es fruto del mismo mecanismo intelectual que le ha llevado a soltar toda la sarta de estupideces que están dando una imagen tan cómica del PP madrileño. Ya no hay marcha atrás, Casado lo sabe y cada vez que le salta un alarma al móvil con la advertencia de una nueva declaración de Díaz Ayuso le da un vuelco al corazón.

De vez en cuando, es cierto que viene bien una mente hueca y lenguaraz para desviar la atención sobre otras cosas. Ahí está el maestro Rafael Hernando, el eterno cachorro del PP que ladra como el que más cuando se lo piden. No deja pasar ni un hueso, el tipo… Sin embargo, de ahí a que se suceda patinazo tras patinazo hay un trecho y las palabras «maldita sea la hora que puse a esta tipa ahí» deben de resonar en la cabeza de Casado una y otra vez a modo de epitafio político.

Mientras, he de admitirlo, somos muchas las personas que aplaudimos la existencia de gente así, capaz de hacernos reír durante una campaña con tan bajo nivel político. Netflix o cualquier otra plataforma debería plantearse realizar una telecomedia con Díaz Ayuso, al más puro estilo Seinfeld. Éxito asegurado. Más del que tendrá en la próxima cita electoral del 26 de mayo.