Opinion · Posos de anarquía

Cruceros por un cementerio

¿Para qué votamos en las elecciones europeas? A veces uno tiene la sensación de que para lo que más sirve la Unión Europea (UE) es para que todo el aparato burocrático (no sólo la clase política) que mueve se llene los bolsillos, con auténticos sueldazos y prebendas. ¿Dónde está la UE en cuestiones como la que viven el Open Arms? ¿Dónde están las políticas comunes que con más de un cuarto de siglo de existencia la UE no ha logrado tener? Esa es la Unión Europea más inhumana, de la tantas personas renegamos.

Cinco noches en alta mar con 121 personas rescatadas a bordo y sin ningún puerto seguro cercano disponible. Italia y Malta incumplen el Derecho Internacional de Salvamento Marítimo. Ante esa situación, la única respuesta de UE es justificar su pasividad en el hecho de que ningún país ha solicitado formalmente que se activen los mecanismos para designar puerto seguro. España tampoco. De hecho, el Gobierno en funciones del PSOE se ha empeñado más en tirar balones fuera, indicando lo inconveniente de que nuestro país vuelva a convertirse en puerto seguro, que en presionar a la UE con las solicitudes que sean menester.

Es insultante la facilidad que tiene la UE para establecer políticas comunes que mandan hombres de negro a Portugal, Grecia o España hasta asfixiar a la población con políticas austericidas y, en cambio, sea inútil para salvar la vida a quienes huyen de la miseria creada por Europa (entre otros) y han sido rescatad@s por una ONG, en lugar de hacerlo la propia UE. Ese es el club al que pertenece España, cuyo Gobierno se pone de perfil mientras son Comunidades Autónomas concretas las que mueven ficha ofreciendo ayuda (Euskadi, Catalunya, Comunidad Valenciana, Extremadura…).

Por otro lado, situaciones que se repiten como la que vive ahora el Open Arms, se han normalizado; las hemos incorporado con tal facilidad a nuestra cotidianeidad que quienes leen el periódico saltan de esa noticia al artículo de las mejores terrazas de verano o, directamente a planificar sus vacaciones… quizás un crucero por el mismo Mediterráneo convertido en cementerio. Es cierto que buena parte de la sociedad civil se ha movilizado en apoyo a ONG como Proactiva Open Arms, pero mientras nuestros gobernantes no adopten posturas más contundentes no avanzaremos y, lo que es peor, seguirá muriendo gente a pesar de la encomiable labor de michas organizaciones. Ojalá viéramos en esta cuestión los mismos esfuerzos por parte nuestra clase política (gobierno y oposición) que inviertieron en tratar de tomar el control de los cargos de la UE.