Posos de anarquía

Cuanto más pobres, más idiotas

Estamos a punto de cerrar el año y buena parte de la ciudadanía lo hace hastiada de la política, de la investidura que no llega y del minuto y resultado de unas negociaciones alrededor de las cuales se han soltado toda suerte de barbaridades. Lo más triste de todo es que tanto ciertos partidos como determinados medios de comunicación continúan tratando a quienes menos tienen como si fueran los más idiotas, los más manipulables, el objetivo a engañar.

Las cifras están de su parte: En España, las personas pobres superan en mucho a las que viven de manera acomodada y, por tanto, si se ha de elegir a quien engañar, la diana está clara. A pesar de que en los últimos nueve años se ha quintuplicado el número de personas millonarias en España, pasando de los 172.000 de 2010 a las 979.000 de este año, somos el séptimo país de Europa con mayor número de gente sufriendo pobreza severa y el tercero en desigualdad.

Mientras gobernantes  y empresariado se vanagloriaban de que la economía en Europa se paraba pero la Española crecía -ya sabemos a costa de quién-, la Red Europea de Lucha contra la Pobreza (EAPN) advertía de que en nuestro país la cuarta parte de la población (26,1%) está en riesgo de exclusión -2,5 millones de personas sufren privación material severa- y más de la mitad de la población española (55,3%) vive al límite de sus posibilidades.

No acostumbro a criticar el trabajo de l@s colegas, pero cuando con este panorama, uno se topa con noticias tan deleznables como la que hoy leemos en El Mundo, hay que denunciarlo. El artículo titulado El PSOE y Podemos ultiman una subida inmediata de impuestos contribuye a amplificar las mentiras de la derecha y la extrema-derecha, temerosas ambas de que tengan que pagar realmente por lo que tienen.

A pesar de que la 'temible' subida de impuestos sólo afectará a quienes superen entre los 100.000 y los 130.000 euros al año, El Mundo se atreve a generalizar con sentencias del tipo "lo que parece seguro es que los españoles iniciarán 2020 con una subida de impuestos". Sencillamente, el ejercicio de reproducción del discurso del ala ultraconservadora del Congreso y, por tanto, de mezquindad y cinismo, no tiene parangón. Ya no es sólo que se recurra a la mentira, sino que al hacerlo trata de idiotas a quienes menos tienen, como si esas personas fueran más fácilmente manipulables.

No hay mejor mentira que la que toca el bolsillo. En gran medida, eso es lo que ha propiciado el ascenso del partido neofascista de Vox, que desparramó sobre el tapete su abanico de bulos contra las personas migrantes que, en realidad, aportan más que consumen del Estado. El resto de la derecha aprende la lección y, de cara al intento de aumentar la justicia social por parte del posible gobierno progresista, trata de intoxicar todo cuanto puede.

Alrededor de las mentiras económicas, otro montón de barbaridades, como las que hablan de etarras en ministerios. El nivel político y, en algunas ocasiones, periodístico de nuestro país es muy bajo, porque demasiadas veces se opta por el amarillismo, el trazo grueso y fácil. En lugar de analizar, diseccionar y de veras sacar a la luz datos reales, se prefiere sembrar el miedo, mentir, subir audiencias o votos a golpe de bulo. En definitiva, asumir que cuanto más pobres, más idiotas. Confiemos que no sea así. Ya no.