Posos de anarquía

Viva el rey manque robe

El rey emérito y el actual jefe del Estado, Felipe VI, en una imagen de archivo.

Pensar en el Betis, incluso sin ser futbolero, le lleva a uno a la expresión "Viva el Betis manque pierda". A la luz de los hechos que está revelando medios británicos y la justifica suiza -ante la pasividad de la española- sobre Juan Carlos I, comienzan a observarse movimientos que sugieren expresiones como "viva el rey manque robe".

Los informes de la justicia suiza, las declaraciones de diversos testigos y las propias palabras del emérito han acorralado a Juan Carlos I, mentiendo en el cerco a su propio hijo, por muchos esfuerzos que dediquen los poderes fácticos por evitarlo. La comunidad monárquica mira hacia otro lado a pesar de que el encumbrado Juan Carlos I ha pasado de tener una imagen inmaculada a aparecerse a los ojos de la opinión pública como un adúltero corrupto, mentiroso y ladrón, entre otras cualidades... Y a pesar de ello, "viva el rey manque robe".

Pedro Sánchez sólo se siente "perturbado" y sólo baraja tocar la Constitución para limitar la inviolabilidad del rey. Se equivoca pues, de tocarla, lo que tiene que hacer es convocar un referéndum que nos brinde la oportunidad de elegir nuestra fórmula de Estado y sacudirnos a una estirpe impuesta de comportamiento inmoral. Se equivoca Sánchez al volver a activar con Zarzuela una segunda 'Operación Salvar la Corona' como ya hicieran con la precipitada abdicación del emérito porque el hedor a corrupción lo inundaba ya entonces todo. Como 'coronavirus' que es, parece que optan por lavarse las manos y listo.

Y se equivoca Sánchez al agradecer a Felipe VI que se distancia de su padre. En lugar de ser una familia modélica, como se espera de una casa real si se es monárquic@, la familia borbónica está desestructurada: la lista de infidelidades de Juan Carlos I ha humillado a Sofía y cada vez está más alejada de la escena pública, Felipe VI renuncia a su herencia antes de que ésto sea legalmente posible y le quita la asignación a su padre, el cuñado en prisión, el otro ya ni es cuñado, el sobrino del tiro en pie coqueteando con la extrema-derecha y las hermanas por libre... Un gustazo de cena de Nochebuena, vaya.

Pero ¿saben que les une a todos y todas? Que presuntamente chuparon del bote de los tejemanejes de Juan Carlos I, como se desprende de la luna de miel millonaria de Felipe VI y Letizia. Pensar que se ignoraba de dónde procedían los millones es tan ingenuo como creer que la infanta Cristina firmaba por amor los papeles de Urdangarín... pero entonces, la Justicia española se lo creyó. ¿Por qué ahora va a ser diferente con el emérito y Felipe VI? Ya saben... "viva el rey manque robe".