Posos de anarquía

El hombrezuelo Rafael Hernando

El senador del Partido Popular (PP) Rafael Hernando publicaba ayer un desafortunado tuit en el que indicaba que "una infame 'mujerzuela' intentó chantajear a la Corona, mientras el Rey y la Casa Real actuaron con firmeza y contundencia, negándose a pactar o tapar nada". Se refería de este modo a Corinna Larsen, la amante de Juan Carlos I que no sólo ha destapado el adulterio del rey emérito, sino también sus supuestos delitos fiscales.

Entre la cantidad de bufonadas que escribe Hernando resulta complicado destacar alguno de sus tuits, pues la bajeza y  mezquindad de éstos es el gran denominador común. Sin embargo, éste se lo gana por derecho propio al reivindicar al senador popular como un machista recalcitrante, de esos de manual que, pese a sus intentos por aparecerse original no son más que un penoso cliché.

La estrategia de defensa del Borbón padre es clara: desprestigiar a Larsen, tachándola de "mujerzuela" o, como también hace el cada vez más impresentable Felipe González, negando la "credibilidad a lo que diga una señora". El tufo machista en esas posturas es insoportable; la manera de intentar criminalizar a quien denuncia para blanquear la imagen de quien, como poco, eludió el pago de impuestos al fisco español es intolerable.

Pareciera que la que Hernando llama "mujerzuela" fue la que movió al emérito a extender aún más la lista de amantes -que no "amiga íntima", eufemismo empleado por la prensa- con la que ha humillado a la que fuera reina de España. Imaginen por un momento que fuera la reina Sofía quien hubiera tenido un amante, quien hubiera creado una fundación en paraísos fiscales para eludir el pago de impuestos, de quien se dijera que aceptó comisiones por el AVE a La Meca y mientras la miseria se cebaba con la población española hubiera sacado cada mes cientos de miles de euros en metálico de la cuenta suiza.

En ese caso, casi con toda seguridad conociendo la calaña de Hernando, la mujerzuela sería la propia Sofía, cuya dudosa moralidad estaría dañando la imagen inmaculada del Juan Carlos I. No se pondría tanto el acento en el amante ni se le criminalizaría como ahora se hace con Larsen. ¿Por qué? Sencillo, es una mera cuestión de machismo.

El mismo por el que la Real Academia de la Lengua define "mujerzuela" como "mujer de poca estimación" o "mujer perdida, de mala vida" mientras que "hombrezuelo" ni siquiera aparece en el diccionario. Y los hay, hay muchos hombrezuelos entre nosotras y nosotros: Hernando es la prueba de ello.