Posos de anarquía

Morir a la madrileña

Isabel Díaz Ayuso (PP) vuelve a cambiar el lema de su campaña por un delirante "vivir a la madrileña". Si uno toma las estadísticas COVID-19, "vivir" no es la primera palabra que viene a la mente: a pesar de contar con más de 1,5 millones de habitantes menos que la Comunidad Autónoma más poblada, lidera el ránking de contagios de coronavirus (más de 625.000) y de muertes (más de 14.500). La gestión de Ayuso ha sido determinante en esta mortandad.

Desalojar a Ayuso de la Puerta del Sol es una cuestión de supervivencia. Así lo dicen las cifras que, si algo evidencian, es que el enfoque de la presidenta popular no ha contribuido precisamente a parar la pandemia. La última prueba que constanta esta realidad es que, en plena cuarta ola y siendo Madrid, junto a Navarra, la Comunidad que se encuentra en riesgo extremo con una incidencia disparada, ha suspendido las vacunaciones, a pesar de disponer de dosis suficientes para continuar con ellas.

No parece, pues, que se den en Madrid las condiciones necesarias para vivir... si acaso, para sobrevivir y, desde luego, para morir a la madrileña. Si se toman los números despojados de ideologías, la gestión de Ayuso hace aguas por todos lados. Aunque el pilar sobre el que levanta su modelo es la continuidad de los negocios y el sustento económico de la hostelería, lo cierto es que no ha destinado ni un solo euro a ayudas directas para este sector.

En materia sanitaria, ya saben, el sector al que hubo una época en la que salíamos a apludir a los balcones, su inacción ha asfixiado aún más a quienes nos han de salvar si caemos enfermos y enfermas. ¿Cómo se explica que de los 1.500 millones de euros que Madrid ha recibido de los Fondos COVID que ha inyectado el Gobierno de España apenas ha gastado 700 millones en la Sanidad pública?

Hagan caso a Ayuso en una cosa, en "defiende vivir a tu manera", y que esa manera sea con la tranquilidad de que quien gobierna salvaguarda la seguridad y el bienestar de la ciudadanía, de TODA la ciudadanía, no sólo de la parte más acaudalada mientras al resto despista con pan y circo o, lo que es lo mismo, con chupitos que distraen de que Madrid es la Comunidad en la que han muerto más personas en el total de la pandemia y, sólo en los últimos 14 días, más de 200 personas.