Posos de anarquía

Sumar, pero no tanto

Componentes de Por Andalucía, con su lideresa Inmaculada Nieto en el centro, en la presentación de su programa electoral. - Instagram @inmanietoc

Andalucía vuelve a ser noticia por la lluvia de cuchillos en el ala izquierda. La coalición progresista agrupada bajo el paraguas de Por Andalucía empezó mal, muy mal... y terminó peor, con unos resultados electorales decepcionantes. Quizás por eso, a nadie puede sorprender el modo en que Podemos e Izquierda Unida se canibalizan en público. En lenguaje castizo, estaba cantado y quien no lo viera, sencillamente, no lo quiso ver.

Era la crónica de una muerte anunciada. El harakiri político que se aplicó esa parte de la izquierda en Andalucía fue uno de los motivos por los que se produjo una fuga de votos. Si en el electorado del PSOE el trasvase de votos se produjo hacia el PP para evitar un gobierno de Juan Manuel Moreno con la entonces andaluza de pro Macarena Olona, a su izquierda no tuvieron estómago para tanto y prefirieron reforzar más al PSOE, aunque de poco sirvió.

Una parte de quienes tiraron de inercia electoral y votaron por la nueva coalición, lo hicieron tapándose la nariz, porque el tufo a fracaso era demasiado intenso. Ni había coalición sincera entonces ni la hubo posteriormente al inicio de la legislatura. La bronca interna ni siquiera puede decirse que sea una voladura controlada, todo lo contrario, le ha estallado en las narices a sus líderes y la onda expansiva alcanzará Madrid. Al tiempo.

Por lo pronto, Izquierda Unida (IU) acaba de anunciar que en Andalucía serán las agrupaciones locales quienes decidan si quieren acudir a las elecciones municipales con Podemos o, por el contrario, lo hacen por separado. Han debido de pensar que en San Telmo bastante tienen con lo que tienen en Sevilla como para tener que lidiar con esa otra patata caliente y prefieren pasársela a terceros. Sumar sí, pero no tanto...

La lluvia de cuchillos va a extenderse a los municipios, porque incluso en aquellas localidades en las que existe buena sintonía entre IU y Podemos, a la hora de confeccionar listas comunes y designar al número uno, la cosa se tensa. Lo hemos visto en pasadas elecciones, en donde las ansias de poder frustraron coaliciones, lo que dice muy poco de las formaciones. Pasadas las elecciones, en cambio, la ciudadanía asiste a sesiones plenarias en las que los discursos de ambos partidos son casi clónicos, en la que sus líderes acuden a los actos como hermanos siameses, lo que todavía resulta más absurdo.

En plazas tan importantes como Málaga, ahora mismo IU y Podemos acudirán por separado, fracturando el voto de izquierda para, después, impulsar las mismas políticas. ¿Volveremos a ver una fuga de votos al PSOE para tratar de frenar al PP? Es muy posible, desde luego, Por Andalucía no hace más que dar motivos para ello.