Punto de Fisión

Feijóo a lo vikingo

 

Las opciones de Feijóo para arrasar en las elecciones gallegas se han multiplicado en los últimos días gracias a sendas noticias que no dejarán de reforzar la confianza de sus electores. La primera, la declaración de uno de sus hombres fuertes, Castelao Bragaña, cuando dijo que "las leyes son como las mujeres: están para violarlas". Los gallegos, y especialmente las gallegas, tienen un lado lírico que les viene perfumado de lluvia y de brisa atlántica, y este Castelao Bragaña, ahí donde lo ven, ha resultado un poeta. Un poeta sin pelos en la lengua, de ésos que no se paran en preliminares ni morreos, sino que van directamente al meollo del asunto, como dijo una vez Montero Glez del columnismo urgente de Raúl del Pozo: un escritor que va directo al coño sin pasar antes por las tetas. La obra de Castelao Bragaña aún es demasiado reducida para juzgarla en su totalidad pero la frase por la que pasará a la historia de la literatura guarda ecos de resonancias celtas o más bien vikingas, que también eran gente aficionada a violar leyes y mujeres en una sola frase.

Esto de la violación metafórica ha levantado una ola de indignación cuando está bien claro que Castelao Bragaña no estaba hablando de violar mujeres sino leyes. Las mujeres eran el segundo término de la comparación, el segundo plato, igual que los vikingos cuando primero violaban el derecho internacional, luego la propiedad y así sucesivamente hasta llegar al postre. Como los críticos literarios no acaban de captar la sutileza de su estilo, Castelao Bragaña (gran nombre para un poeta medieval) se ha apresurado a añadir que él tiene esposa y madre, y que las respeta muchísimo, igual que los vikingos, que sólo violaban fuera de casa.

La segunda gran noticia, la que va a darle el espaldarazo definitivo a Feijóo, es que nos hemos enterado de que su hermana Micaela es la apoderada de varias empresas que han recibido más de un millón doscientos mil euros en contratos concedidos a dedo por la Xunta de Galicia. Esto Feijóo no quería que se supiera porque es un hombre modesto y no le gusta presumir de alardes, pero únicamente la gente desalmada y descorazonada puede criticar que se abandone a una hermana a su suerte. Sus votantes ya saben que Feijóo nunca los dejará en la estacada, aunque Galicia acabe como la tarta de boda de los Corleone y tengamos que violar las leyes que hagan falta. Para la gente del PP, anclada en unos valores tradicionales, católicos y vikingos, la familia es lo primero, lo segundo y lo único.