Punto de Fisión

Irene Lozano, poetisa a dedo

Después de asistir al último recital poético de Irene Lozano, donde comparaba el referéndum catalán con una violación, muchos lectores ardemos de impaciencia por tener en nuestras manos Manual de resistencia, la autobiografía de Pedro Sánchez, también escrita por Irene Lozano. Ella asegura que en realidad no es la autora del libro -familiarmente conocida como "negra", en la jerga del sector- y matiza que se ha limitado a darle "forma literaria" a los diálogos que mantuvo con el presidente. Sin embargo, ésa es una de las acepciones principales de "negro literario" desde los tiempos de Homero. Como se ve, aparte de su facilidad metafórica, Lozano tiene el don de reafirmar lo que previamente ha negado unos segundos antes.

Le ocurrió lo mismo con el periodista inglés Dominic Waghorn, a quien ya sólo le faltaba meterse el bolígrafo por un oído para saber si había escuchando bien cuando Lozano dijo que el sexo, como la democracia, no está prohibido, pero que si lo haces sin permiso se convierte en violación. "¿Estás comparando un referéndum con una violación?" le preguntó Waghorn. Ella negó que hubiera dicho eso y volvió a repetir su idea de que cualquier acto es diferente si lo haces con permiso o sin permiso. "Lo que he dicho es que el sexo está bien, pero deja de estarlo cuando lo haces sin permiso".

Durante la entrevista, Lozano advierte que ella está usando la metáfora del sexo, una metáfora muy peligrosa no sólo para los políticos catalanes que se sientan en el banquillo sino también para ella misma, que fue colocada a dedo por Borrell en un puesto que nadie se explica muy bien y que le revierte miles y miles de euros en su cuenta corriente. De hecho, en mitad del juicio al procés, la abogada del Estado Rosa María Seoane gastó buena parte de su intervención en aclarar unas declaraciones previas de Lozano a la BBC, y eso que la poetisa mayor del reino todavía no había expuesto su brillante metáfora sobre la violación.

Creíamos que la cultura, y en especial la literatura, no contaba con subvenciones estatales, y ahora tenemos la explicación: cuesta un riñón sufragar la narrativa épica de Irene Lozano y sus giras internacionales. España Global, la oficina de propaganda ideada por Borrell para lustrar la imagen y la reputación del país en el extranjero, intenta cambiar aquella percepción errónea de España como un paraíso hecho exclusivamente a base de toros, boinas y paellas. Así, frente a las películas de Alfredo Landa, donde unos bañistas en la Costa Brava intentaba follarse a un ejército de suecas, están las películas de Irene Lozano, donde un montón de catalanes intentan violar unas urnas. Con esta inventiva y esta capacidad metafórica, en el Manual de resistencia de Pedro Sánchez lo mismo hay una escena de sexo anal en las duchas de Ferraz el día en que los barones del PSOE se sublevaron sin permiso para poner a Susana Díaz al mando del chiringuito. Es lo que pasa con las metáforas, que tienen mucho peligro.