Punto de Fisión

La regeneración era esto

En Ciudadanos otra cosa no, pero lo que sobra es optimismo. No sólo creen que el partido se recobrará después del batacazo de las elecciones -en que pasaron de 57 a 10 diputados, con una pérdida total de votos de más de dos millones y medio- sino que además piensan que se puede seguir combatiendo el bipartidismo aliándose con el bipartidismo. Pensábamos que la regeneración en política era una cosa y en biología otra, pero con Inés Arrimadas los científicos comprenden que viene a ser lo mismo.

Algo sospechábamos al ver cómo Ciudadanos, durante su breve etapa de esplendor, apoyaba gobiernos autonómicos corruptos o cómo criticaba conductas reprochables con una mano mientras las sostenía con la otra. No es que los miembros amputados del PSOE y el PP hayan vuelto a crecer gracias al trasvase de electores de Ciudadanos, sino que además Arrimadas se ofrece para que gobiernen juntos mediante la inestimable ayuda de sus diez justos. Justos no de justicia, sino de justitos. La regeneración, amigos, era esto.

De este modo el bipartidismo pasaría a ser, por obra y arte de la fusión nuclear, en monopartidismo, un solo bloque de amistad y concordia, como en los viejos tiempos de la URSS. Quienes se mofan de la endeble aportación de Ciudadanos a ese fantástico triunvirato que devolvería la confianza a los mercados y estabilizaría el rumbo de Occidente, olvidan que la labor de los naranjas en esa coalición sería precisamente la de hacer de pivote, de centro entre la derecha y la izquierda, lo que comúnmente se conoce como sujetacirios, correveidile o casamentera. Diez diputados van que chutan para hacer de tornillo, aunque con uno habría suficiente si las matemáticas y el hemiciclo no fuesen tan condenadamente exactos.

Es difícil resistirse a hacer chistes con un apellido como el suyo, especialmente si, como es mi caso, eres un devoto de Joyce, de Nabokov y de Burgess. Sin embargo, con Arrimadas basta con recurrir al refranero, siempre oportuno en estas cuestiones: "arrimar el ascua a su sardina" y "a quien buen árbol se arrima, buena sombra le cobija". La alianza propuesta evoca otros grandes momentos históricos, como esos ladridos terroríficos que soltaba Idéfix, el perrillo de Obélix, que se ponía hecho un basilisco en cuanto Astérix y Obélix se ponían a repartir hostias. O la declaración de guerra de Portugal a Alemania apenas un día antes de que se firmara el armisticio que ponía fin a la Primera Guerra Mundial.

Con tal de salir en la foto, Arrimadas ha recurrido al viejo truco del promotor de boxeo Don King, que amañó aquel combate mítico en Kinshasa telefoneando primero a Foreman y diciéndole que ya tenía a Alí y luego telefoneando a Alí y diciendo que ya tenía a Foreman. En su caso, lo más probable es que la historia termine igual que en El Padrino, cuando alguien sugirió que la familia Tataglia y la familia Corleone bien podían quedar juntos a hacer una barbacoa. El orden de los factores no adultera el producto, sobre todo cuando el producto ya viene adulterado de fábrica.