Punto de Fisión

Vox en defensa del bombero-torero

Este gobierno de rojos ya no sabe qué inventar para hacer de España un erial de aburrimiento y tarifa plana. La última ocurrencia viene de parte del Ministerio de Derechos Sociales, el cual solicitó la cancelación de una función del bombero-torero en Badajoz, una tradición cómico-taurina que se remonta a casi un siglo atrás y donde la gente de bien se parte el pecho con las cabriolas de los enanos y la mala leche de las vaquillas. El argumento esgrimido por la autoridad es que esta clase de espectáculos denigra a las personas con discapacidad, sometiéndolas a un escarnio público en el que son motivo de mofa, sin importarles que esas mismas personas discapacitadas se queden sin trabajo.

"El enanismo no es ninguna profesión" dicen desde el ministerio, planteando otras ofertas laborales que no tengan que ver con su baja estatura. Una vez más, como siempre, Vox se ha puesto de parte de los trabajadores, exigiendo a la plantilla comunista de Ilone Belarra que retire esta propuesta de veto que atenta contra la bonita tradición de descojonarse de unos enanos y contra la libertad de los enanos de buscarse la vida como buenamente puedan. Eso sin contar que el espectáculo del bombero-torero es algo así como la síntesis perfecta del ideario estético, ético e intelectual de Vox, caracterizado por sus ideas de bombero y su apoyo sin reservas al sector taurino, hasta el punto de que cualquier mitin del partido podría ir coreografiado con una de estas becerradas en miniatura donde la falta de luces vendría compensada por los trajes de luces.

De hecho, la reivindicación del bombero-torero ha servido de preludio a Viva21, la gran fiesta que prepara Vox para los días 9 y 10 de octubre en Madrid y que, según ellos, permitirá a los españoles disfrutar de la belleza y la riqueza cultural del país bajo el lema "España en pie". Habrá actos culturales representativos de las 52 provincias de España, los cuales, siguiendo el guión del apretado video con que anuncian el evento, estarán llenos de monumentos históricos, iglesias a porrillo, espetones de sardinas, molinos de viento, fiestas populares, migas extremeñas y banderas bien gordas. Se pregunta mi colega Aníbal Malvar si se atreverán a hablar de García Lorca cuando le toque el turno a Granada o de Miguel Hernández en la cárcel de Alicante, aunque lo más seguro, teniendo en cuenta el concepto de cultura de esta gente, es que se limiten a arrojar cabras de lo alto de un campanario.

El prólogo del video, con varios gañanes pisoteando el campo y hollando riachuelos, parece una oda a la caza y la pesca que bien podría servir de entradilla a un programa de Jara y sedal. Ya hemos visto, gracias al silencio estruendoso con que Abascal y Casado recibieron las medallas de Ana Peleteiro y Rey Zapata, que para la derecha cavernícola una mujer negra no merece ser española, a pesar de su acento y su apellido netamente gallegos, no como Ortega Smith o Steegmann, que más españoles no pueden ser. De momento, los únicos deportistas que ha felicitado Vox han sido Fátima Gálvez y Alberto Fernández, medalla de oro en tiro olímpico mixto, y únicamente por la sencilla razón de que utilizan escopeta en lugar de dedicarse a correr o a saltar. En cuanto el toreo y el ahorcamiento de galgos sean disciplinas olímpicas nos vamos a hinchar a aplaudir.