Punto de Fisión

Dale a tu cuerpo Andalucía, Macarena

El presidente de Vox, Santiago Abascal, junto con la candidata de Vox a la presidencia de Andalucía, Macarena Olana, durante un acto de precampaña electoral celebrado este sábado en la plaza del Campillo en Granada. EFE/ Pepe Torres

La España que madruga ha pillado a Vox durmiendo, como siempre, de ahí que hayan presentado a los comicios andaluces el mismo programa electoral que presentaron para las últimas elecciones generales. Probablemente Abascal y sus muchachos pensaron que, total, quién iba a perder el tiempo leyendo el programa electoral de Vox. Razón no les falta: desde luego, ellos no y su electorado, menos todavía. Con comprar una banderita española, agitarla mucho, decir tres sandeces y soltar cuatro vivas patrióticas, ya está el mitin dado y el programa hecho.

A fin de cuentas, lo de fotocopiar los folios del programa estatal quizá haya sido un trabajo excesivo. Vista la pachorra con que la Junta Electoral se toma estas cosas, Vox podría haber presentado como programa electoral la letra de una canción de Los del Río, concretamente, Macarena. Hay como veinte o treinta versiones de Macarena, en diversos idiomas, pero Macarena Olona, además de cantarla en primera persona, lo está haciendo sin acompañamiento y sin música, del mismo modo que presenta un programa electoral para Andalucía sin programa y sin Andalucía, nada más que palmas y quejidos.

Anuncio de Anís del Mono

Lo de quejarse mucho es el ingrediente principal de las campañas de Vox, que se permiten el lujo de criminalizar a los inmigrantes o de insultar a los discapacitados, aunque luego se ofenden a la primera de cambio, en cuanto alguien señala lo sospechoso que resulta que una señora de Alicante se empadrone por control remoto en Granada para poder presentarse a unas elecciones. Residir, lo que se dice residir, Macarena no ha residido físicamente en Salobreña más que por teléfono y tres días en vacaciones, pero el sentimiento andaluz lo lleva tan arraigado que se fue a la Feria de Abril con un clavel en el moño y un vestido de faralaes y hasta se puso a bailar sevillanas.

Tan flamenca iba Macarena que es una verdadera lástima que en el cartel electoral para los comicios del 19 de junio no la hayan puesto abrazada a una guitarra y con una botella de anís al lado, la reproducción exacta de uno de los lienzos de Julio Romero de Torres. El victimismo a la carta de Vox, personalizado ahora en la figura de Macarena Olona, va que ni pintado en una campaña donde poco más puede ofrecer la buena señora, aparte del clavel y del moño, que el racismo selectivo, la aporofobia, el miedo a que unos africanos te apaleen en un callejón o te quiten el trabajo.

En el cuadro de Julio Romero de Torres, la botella de anís era marca La cordobesa, pero con ella delante quedaría mucho mejor Anís del Mono, esa etiqueta donde le plantaron a un chimpancé la cara de Darwin para explicar la teoría de la evolución a base de copazos. Hay un cartel de propaganda de Ramón Casas llamado Mona y mono, donde se ve a una señora inequívocamente andaluza llevando de la mano a un mono que transporta bajo el sobaco una botella de anís. De hecho, la fábrica del Anís del Mono se fundó en Badalona y uno de los puntos fuertes del programa electoral de Vox en Andalucía es la suspensión de la autonomía catalana hasta la derrota total del independentismo. Ay, Macarena. Ay.