La disminución de inmigrantes y su percepción

 

ANTONIO IZQUIERDO

Qué piensa usted cuando le dicen que ha disminuido el flujo de pateras y el número de extranjeros no comunitarios? ¿Qué reacción le produce mientras seguimos con la mente embotada por la invasión de cayucos y la inundación de residentes? De hecho, las investigaciones sobre la opinión pública se han hecho en un clima de aumento de la inmigración. Pues bien, ahora la pregunta es: ¿se percibe esta mengua? ¿Cómo se analiza? Pronto tendremos alguna encuesta, pero antes de que ello suceda voy a apostar a que la creencia pública seguirá en sus trece porque ya tiene una imagen hecha, más formada que informada.

Los datos de la inmigración y su análisis constituyen el engarce entre la percepción y la comprensión. Pero sabemos que, en el debate migratorio, lo percibido, lo medido y lo explicado no coinciden. En efecto, a lo largo de 2010 ha disminuido un 50% el flujo de inmigrantes que llegan a las costas españolas. También ha menguado la cifra de extranjeros extracomunitarios con permiso de residencia. Esta reducción del flujo y del stock que han dado a conocer el Ministerio del Interior y el de Trabajo merece una reflexión.

Cabría precisar en qué proporción ha contribuido la diplomacia, la mejora de la información de las rutas migratorias y el refuerzo humano y tecnológico en seguridad a esa reducción del flujo embarcado. Nuestra recesión económica repercute en el descenso, aunque menos que la situación de los países africanos. Por otra parte, la disminución de 180.000 residentes extracomunitarios es el resultado combinado de la naturalización, el matrimonio con ciudadanos comunitarios, la recaída en la irregularidad de los despedidos y el retorno o la emigración hacia otros destinos. Todos esos factores han contribuido al decrecimiento, pero su peso relativo en la caída hará que varíe el significado.
Vivimos en el universo de lo percibido; mejor dicho, eso es lo que creemos. Y, sin embargo, la percepción no es ni el dato ni su explicación. Lo que pensamos incluye la teoría, la medición invisible y la vivencia de los sentidos, de modo que la noticia de la reducción del flujo y del stock quedará devorada por la imagen del anegamiento. ¿Cuántas expulsiones o salidas de inmigrantes hemos visto? Los miedos internos han construido la imagen de la inmigración y por eso los números sucumben ante la representación.

Antonio Izquierdo es catedrático de Sociología