Del consejo editorial

¿Vuelve la caza de brujas a Estados Unidos?

PERE VILANOVA

Una de las mejores consecuencias de los cambios en el mundo árabe era, según los expertos más fiables, que hay uno a quien todo ello ha dejado bastante fuera de juego: Bin Laden. Pero resulta que el congresista Peter King, representante republicano por Nueva York, ha decidido hacerse famoso a costa de la dignidad de mucha gente. Y a costa de la credibilidad de la democracia representativa tal como la formularon en su día los "padres fundadores" de la Constitución americana. Como consecuencia de la victoria republicana en las últimas elecciones legislativas, King es el presidente de la Comisión sobre Seguridad Interior de la Cámara de Representantes. Pero las comisiones llamadas de investigación en el sistema político norteamericano tienen poco que ver con nuestras previsibles comisiones parlamentarias. Son poderosas máquinas que a veces acaban yendo mucho más allá de su propósito fundacional. En principio fueron pensadas como un simple instrumento parlamentario para mejorar la legislación. Nunca como instrumentos parajudiciales, no son órganos jurisdiccionales, no dictan sentencia. Pero en la tristemente época de la caza de brujas que asoló la democracia americana (y no sólo la industria del cine) durante casi diez años, de la mano del celebre senador McCarthy, lo que empezó siendo una simple serie de audiencias para "saber más" sobre la infiltración soviética en Hollywood (no se rían) acabó como una amenaza sin precedentes a las libertades civiles en EEUU.

Ahora King ha decidido someter a escrutinio a toda la comunidad musulmana norteamericana, con el propósito de demostrar que "el 85% de sus líderes son extremistas" y de que toda expresión de su fe, que ese ignorante confunde con un uso abusivo del término sharia, amenaza la seguridad de EEUU. Ed Husein, investigador senior en el US Council on Foreign Relations, ya ha dicho que la comisión King "es una victoria para Al Qaida". Críticas contundentes han venido del sheriff de Los Angeles, Lee Baca, y de Robert Mueller, director del FBI (que algo sabrá del tema). Se escuchan ya voces enérgicas de congresistas demócratas y republicanos frente a tal despropósito. Y esto no es antiamericanismo, al contrario, es considerar la defensa de los derechos civiles allí como una cosa que nos atañe a todos.

Pere Vilanova es catedrático en Ciencias Políticas