En Extremadura gobierna la derecha

RAMÓN COTARELO

Catedrático de Ciencias Políticas

De acuerdo con el resultado de las elecciones pasadas, el Gobierno de Extremadura corresponderá al PP por mayoría simple, si, en efecto, se repite mañana la abstención de los tres diputados de IU. Es una situación normal en un sistema parlamentario. Los partidos hacen lo que consideran más provechoso para sus intereses, incluidos los generales, y en su situación concreta. Si hay un partido cuyo voto es decisivo, él es el único responsable de los resultados.
Pero en este caso se jugaba asimismo un elemento ideológico general. Dada su involuntaria condición de bisagra, IU tenía que sacarse de enci-
ma el sambenito de la pinza esgrimiendo la teoría de “las dos orillas”. Que esta no es cierta se seguía de la solemne y desmentida declaración de Cayo Lara de que “ni por activa ni por pasiva” posibilitaría IU un gobierno del PP. Pero, si PP y PSOE son lo mismo, ¿por qué comprometerse a cerrar el paso al gobierno sólo a uno de ellos? Porque no son lo mismo.
En Extremadura ese plante ideológico no se produce, o no se produce del modo que la organización federal quiere, y prevalece la voluntad de los militantes que no simpatizan con los socialistas ni aceptan supeditar su repentina importancia a las necesidades estratégicas de la federación en el Estado. Se invoca aquí un principio de democracia interna. Hay quien dice que debió consultarse también a los votantes a quienes se prometió política de izquierda y pueden sentirse engañados. Esta consulta es difícil, pero sería precisa para no confundir democracia con oligarquía.
El hecho es que la divisoria derecha-izquierda existe es patente y separa al PP del PSOE. Para enfrentarse a la crisis, el PSOE se ha visto obligado a adoptar políticas económicas neoliberales que la izquierda rechaza con escasas alternativas, pues pocos dicen que no hayan sido correctas vista la situación en Grecia, Irlanda y Portugal. Pero, además, es obvio que el PP jamás hubiera aprobado medidas sociales como el matrimonio homosexual, la ley de igualdad, la de la memoria histórica (por deficiente que sea), el aborto, la muerte digna, etc. No es lo mismo un gobierno del PSOE que otro del PP. Tampoco en Extremadura. Pero esa será la cuenta pendiente de IU.