El giro a la izquierda

RAMÓN COTARELO

Catedrático de Ciencias Políticas

La Conferencia Política del PSOE ha alumbrado un programa electoral que recupera la tradición reformista de la socialdemocracia y, por lo tanto, se sitúa a la izquierda de la práctica del Gobierno socialista en los últimos dos años. En su justificación, el candidato Rubalcaba esbozó una crítica (en el fondo, autocrítica) a las políticas de recortes que pudieran haber sido excesivas, abriendo la posibilidad de retorno a medidas incentivadoras de corte keynesiano y redistributivo.
El giro a la izquierda pretende hacerse patente con una defensa a ultranza del Estado del bienestar, la línea roja a las privatizaciones, la combativa intangibilidad de la sanidad y la educación públicas, una política fiscal progresista (aunque no esté tan claro en la mayor fiscalidad del alcohol y el tabaco, o sea, impuestos indirectos), la lucha contra el fraude, la prioridad al feminismo, la igualdad y la afirmación de las políticas sociales. Recoge, asimismo, aspiraciones de la calle como la transparencia, la rendición de cuentas y la tímida reforma electoral con las listas cerradas y no bloqueadas.
Se trata de medidas moderadas, no radicales. La socialdemocracia no es una doctrina revolucionaria sino reformista, y este es el espíritu que el programa trata de rescatar para reconstruir el bloque que hicieron posibles los anteriores gobiernos socialistas durante el mayor tiempo posterior a la Transición: una alianza de parte de la clase media con la trabajadora y sectores sociales singularizados como las mujeres, los ecologistas, los inmigrantes nacionalizados, los defensores de los derechos de las minorías. Un bloque mayoritario pero no hegemónico.
Se puede decir que este programa es hacer de la necesidad virtud, una declaración del PSOE a la desesperada para evitar una derrota electoral frente al PP, del que apenas se distingue ya. Y quizá algo peor que una derrota electoral: un cataclismo como el que hundió UCD en 1982, cuando perdió casi cinco millones de votos. Que no será así permite suponerlo la Conferencia Política que ha mostrado un partido unido. Y si la perspectiva sigue siendo de derrota electoral o no, lo dirán los sondeos los próximos días.