La reconstrucción de la agenda socialdemócrata

Jorge Calero

Catedrático de Economía Aplicada

El vínculo entre PSOE y agenda socialdemócrata ha quedado muy erosionado por la labor del Gobierno llevada a cabo desde mayo de 2010. Tanto, que para convertir al PSOE en una alternativa socialdemócrata viable y verosímil más que probablemente no será suficiente la tarea de reconstrucción llevada a cabo por la candidatura de Rubalcaba. El electorado penalizará severamente al PSOE por los efectos de la crisis y la inconsistencia de Rodríguez Zapatero. Sin embargo, esta penalización no será eterna: el PSOE necesita un anclaje programático sólido que le permita alcanzar las siguientes elecciones como una alternativa relevante y con posibilidades de retomar el poder. En mi opinión, el principal riesgo que corre en la actualidad el PSOE es continuar la deriva que ha hecho a un Gobierno irreconocible ante sus electores. El anclaje programático al que me refiero lo deben proporcionar las propuestas socialdemócratas ante la crisis y ante la necesidad de recuperación económica y social.
Conviene, además, tener en cuenta que el nuevo Gobierno, probablemente del Partido Popular, no va a ser inmune a la crisis económica. La recuperación no se vislumbra en el corto plazo y, menos, con las políticas económicas restrictivas del Partido Popular. Parte del electorado que ahora busca, a menudo con poca convicción, refugio en el voto al Partido Popular, puede en dos o tres años estar tan desencantado como lo están los votantes de casi todos los partidos en el poder durante esta crisis, sean de derechas o de izquierdas. Y, en ese momento, poder ofrecer una alternativa socialdemócrata moderna constituirá un activo político decisivo.
Junto con la reconstrucción de la agenda socialdemócrata, para después de las elecciones al PSOE se le plantea un segundo reto: la aproximación a algunas de las propuestas del 15-M. Tarea nada sencilla, ya que, como decía el profesor Cotarelo hace unos días en estas mismas páginas, se trata de propuestas de oposición “líquida”, difíciles de integrar en el sistema. Quizá el lema de campaña del PSOE –“Pelea por lo que quieres”– lleve implícito un guiño a parte del electorado que ha perdido y que anda cerca de la Puerta del Sol.