Palestina, admitida en la Unesco

Carmen Magallón

Directora de la Fundación Seminario de Investigación para la Paz

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) acaba de admitir en su seno a Palestina como miembro de pleno derecho.
Esta decisión es coherente con el espíritu de una organización que fue creada a finales de la Primera Guerra Mundial para establecer la solidaridad intelectual y moral de la humanidad, instituir una verdadera cultura de paz e impedir que se desencadenara otra guerra. Además, responde fielmente a su misión de contribuir a la paz, la erradicación de la pobreza, el desarrollo sostenible y el diálogo interculturalmediante la educación, las ciencias, la cultura, la comunicación y la información. Y así lo han visto una mayoría de países, entre ellos España, que han votado a favor.
Esta decisión supone un explícito espaldarazo de la comunidad internacional al derecho de Palestina a ser reconocida como un Estado, cuyas fronteras y derechos de su gente han de ser respetados. Pese a quienes se muestran contrarios, puede facilitar las conversaciones de paz entre Palestina e Israel. Así lo ha afirmado Federico Mayor Zaragoza, director de la Unesco de 1987 a 1999 y actual presidente de la Fundación Cultura de Paz. Mayor Zaragoza ha resaltado la importancia de este pronunciamiento de la Unesco, verdadera organización intelectual del sistema de las Naciones Unidas, al actuar según su razón de ser, que son los principios y los valores, no el dinero. Es el inicio del fin de un tiempo en el que mandaban las grandes potencias y todos los demás no contaban. Que EEUU le retire su aportación económica, algo que ya hizo anteriormente, no es lo importante. Sí lo es decidir desde un marco de valores, que es reflejo de una legitimidad internacional basada en el multilateralismo y en la democracia de igualdad de voto entre los estados, sin que medie veto alguno.
Cuando EEUU, Israel y algunos otros países dicen que esta decisión “fuerza” los acontecimientos y obstaculiza la paz, ¿tienen en cuenta cómo viven y lo que han sufrido los palestinos? ¿Cuántas décadas más hay que esperar para alcanzar una paz justa? No, esta no es una decisión contra Israel, sino a favor de la convivencia. Es un acto de Justicia. Y la Justicia no puede ir contra la paz.