Del consejo editorial

Un milagro

FRANCISCO BALAGUER

Catedrático de Derecho Constitucional

El caso Gürtel sigue dando regularmente noticias acerca de las actuaciones judiciales que se siguen en Madrid (las de la Comunitat Valenciana parecen ir a un ritmo más lento), aunque la crisis económica y otros asuntos de actualidad las han hecho pasar a un segundo plano. Nos vamos acostumbrando al paisaje tenebroso de la corrupción, integrando en él irregularidades administrativas y políticas que por sí solas habrían provocado, en cualquier otro país europeo de tradición democrática, una renovación completa de los cuadros dirigentes afectados.
Aquí, sin embargo, todo es diferente, porque, cada vez que alguna de esas irregularidades llama la atención de la opinión pública, el PP comienza con su letanía de acusaciones a jueces, fiscales y policías para dar a sus votantes la coartada moral que necesitarán en las próximas convocatorias electorales. Mientras tanto, la sospecha de un posible caso de financiación ilegal cobra cada vez más fuerza, porque las dimensiones que ha alcanzado el caso Gürtel difícilmente se pueden explicar con la hipótesis de una suma de comportamientos individuales de sujetos corruptos.
La financiación ilegal de los partidos afecta negativamente al pluralismo político, que es un valor esencial de nuestro sistema (artículo 1.1 de la Constitución), porque rompe las reglas del juego que vinculan a todos los partidos, situando a algunos en mejor posición para competir. Además, va unida de manera natural a la corrupción política. No sólo porque los que financian exigen contraprestaciones que rompen los principios en los que debe basarse la actuación pública, sino porque las personas que se han dedicado a recaudar los fondos de manera ilegal suelen tener la tentación de quedarse con una parte.
La vertiente judicial del asunto parece, en todo caso, cada vez más complicada para el PP. Al menos en el proceso que se sigue en Madrid, sólo un milagro podría salvar a los implicados de una instrucción concienzuda y meticulosa. Ese milagro se produjo hace algunos años en el caso Naseiro y su resultado final ha sido el Gürtel. La corrupción se ha extendido como una marea negra que afecta a un gran número de cargos públicos del PP en diversas comunidades autónomas y a nivel estatal. Si ahora se produce otro milagro, ya no habrá freno alguno para futuras tramas de corrupción política.