Del consejo editorial

Elecciones en EEUU: ¿y la política exterior?

PERE VILANOVA

Catedrático de Ciencia Política

El día 2 de noviembre quedó atrás y las consecuencias de estas elecciones legislativas norteamericanas ya están siendo digeridas por los medios de comunicación de todo el mundo, mientras que la clase política norteamericana las va procesando a su ritmo. Balance claro, en síntesis, y el propio Barack Obama lo ha reconocido con el lenguaje llano y claro que le es propio.
Pero, aparte de todo lo dicho y escrito, hay algún fleco abierto, o al menos alguna pregunta en el aire. Más concretamente, ¿en qué nos afecta a los europeos, si es que nos afecta en algo? La verdad es que en lo inmediato nada o casi nada. En la tradición política de Estados Unidos, como muy bien ha reconocido algún congresista (republicano) recién elegido y lúcido, la política exterior es más bien el jardín del Ejecutivo. En otras palabras, si se observa la evolución de las relaciones entre Ejecutivo y Legislativo desde Truman hasta hoy, es decir, 60 años largos, se pueden extraer varias conclusiones. Una de ellas es que, en relación a la política exterior, siempre suele haber una especie de tensión recurrente entre ambos poderes del Estado, y ha de darse una tesitura muy fuera de lo común para que esta situación cambie radicalmente. El 11-S fue por supuesto una ocasión de total alineamiento del Congreso con el presidente, pero ello duró hasta Abu Ghraib, incluso menos. En sentido contrario, en 1973 el Congreso impuso por ley un férreo control al Ejecutivo cuando cayó en la cuenta (en 1973) de que, legislativamente, ¡la guerra de Vietnam no existía! La Ley de Poderes de Guerra estableció controles temporales y de volumen de efectivos al Congreso en materia de intervenciones militares en el exterior, y son controles estrictos. Queda por ver si, en algún tema como la ratificación de tratados (el nuclear con Rusia) o las relaciones con China, los republicanos usan el Congreso para erosionar o presionar a Obama. Pero, con el control demócrata del Senado, es una cuestión política de alcance limitado. Mientras, ha pasado desapercibida una noticia muy importante: Francia y Reino Unido han firmado un Tratado de Defensa y Seguridad, con un denso contenido (no sólo "declarativo") estratégico y de planificación militar. Una pregunta: ¿es pro, anti o fuera de la Unión Europea ?
¿Cómo encaja esto con la Política Común de Seguridad y defensa del famoso Tratado de Lisboa? Vaya panorama.