Rajoy no sabe inglés ¿y el ministro de Economía?

Desde Juan Negrín, presidente de la República en 1937, ningún presidente del Gobierno español ha hablado inglés. El doctor Negrín sabía idiomas. Y el inglés “bastante bien”. Podía pasar por un británico según confesión propia. Rajoy no será una excepción, aunque da clases para poder charlar con Obama, según confesión de sus colaboradores. Pero nunca se sabe si confiesan que el jefe estudia el idioma por fastidiar a Moragas, cuyo principal mérito como sombra de Rajoy es su inglés.

Ni Merkel ni Sarkozy hablan inglés. Ni la alemana conoce el francés ni Sarkozy el alemán. Pero hay talantes. En las cumbres, es fácil observar como Sarko acorta distancias con Ángela mediante contacto físico – mano en el hombro, toque en mejilla- sin la rijosidad de Berlusconi. Suárez y Felipe González tampoco conocían la lengua de Shakespeare, pero dominaban el lenguaje del cuerpo, algo que no tenían Calvo Soleto, Aznar –excepto con Bush y el acento tejano- o Zapatero, que en esas citas siempre parecía descolocado. Tampoco la expresión corporal es el fuerte de Rajoy. Con todo, que no hable inglés no es problema de Estado. Estudia y no es más tonto que Aznar dicen los suyos.

Pero el dato es importante a la hora de designar al titular de Economía. González Páramo, Piqué, Rato, De Guindós y Caruana hablan inglés fluido, cosa que no sucede con Montoro, candidato del aparato de Génova, que tiene un nivel medio y cuando la crisis desbarata el planeta no es momento para pasillear por el mundo sin dominar la lengua del imperio. En los pasillos se cuece todo. Este puede ser un argumento propio de Rajoy al fiel Cristóbal, para no hacerle número uno de Economía. ¿O no?