Tres damas con clientes de colegio privado

Contaba Pere Rusiñol en este diario que las agencias Moody´s, Standard&Poor´s y Fitch han contactado con dos poderosos despachos de abogados -Uría y Cuatrecases- para que les resuelva las diligencias que la Audiencia Nacional les ha abierto.

¡Albricias! Alguien se ha atrevido con las reputadas damas, que repartían sobresalientes a las hipotecas basura y empujaron fuerte para revolcarnos en esta Gran Recesión de millones de parados. Ahora juegan a cargarse a los gobiernos que pusieron el dinero para tapar los entuertos a los que ellas contribuyeron.

Pero no con todos se atreven de igual manera. Es fácil recurrir a la manoseada división de países periféricos y dar leña al presunto débil, pero podemos esperar sentados que toquen la nota a EEUU -las tres son norteamericanas- o a Inglaterra, pese a los errores de bulto cometidos. No es lo mismo si vas al colegio de pago que al colegio público. Estas tres tipas nunca tienen tiempo de mirar al fondo de los ojos de algún alumno de la escuela pública, salvo cuando el chico ya es matricula de honor.

¿Quienes son esos osados que han puesto a estas fulanitas ante la Justicia? Abogados que representan a ONGs e IU. Defienden que el «conflicto de intereses» de las agencias perjudicó al erario público y a los ahorradores. Parece de perogrullo y siguen los pasos que otros han dado en EEUU.

Metidos en este patio de lujo, conviene recordar que estas tres damas -un oligopolio- con una mano firman la nota del alumno -llámese Banco XD- y con la otra le dan clases particulares por una excelente cantidad de dinero. Como la UE no se atreve con ellas, sólo nos queda la Audiencia.