Argentina, dejada de la mano de Dios

maradona.jpgMaradona es un dios en Argentina. La iglesia maradoniana le venera, el mundo le adora como futbolista, no hay un solo argentino que no tenga una casaca albiceleste con el «10» a la espalda y muchos le consideran el mejor jugador de todos los tiempos. Pero Maradona sólo sabe eso, jugar al fútbol. Nada más.

El mundo futbolístico sigue sobresaltado con su nombramiento como nuevo seleccionador argentino. Algunos creen que el experimento puede salir bien, otros creen que es un inexperto en estas lides y para el resto es el menos indicado para asumir un cargo tan importante. Yo no sé en qué estaría pensando Grondona, el presidente de la Federación Argentina. Primero se despacha diciendo que la albiceleste no puede ser dirigida por un solo entrenador, se pone a buscar un equipo técnico y acaba nombrando al frente a un ídolo futbolístico lleno de extravagancias y sin curriculum como entrenador. Porque recuerdo que Diego ha entrenado a sólo dos equipos en su vida. Al Deportivo Mandiyú y a Racing. Duró poco en ambos y sólo consiguió tres victorias.

Sinceramente, Maradona no ha nacido para trabajar. Y ser seleccionador de Argentina requiere conocimientos técnicos, disciplina, capacidad de trabajo, manejo de un vestuario lleno de estrellas, comprensión con los medios y conexión con la afición. Y de todas estas características Diego tiene una o ninguna. Eso sí, para que no se pierda en el camino a Sudáfrica va a estar acompañado por un grupo de entrenadores y bajo el amparo de la sabiduría de Carlos Bilardo. Habrá que ver si la conexión Maradona-Bilardo de los años 80 sigue existiendo casi tres décadas después.

Lleva un tiempo diciendo Maradona que ha cambiado, que ha madurado, que ha sentado la cabeza. pero yo todavía no me lo creo. Desde que dejó el fútbol en 1997 su vida se ha parecido a un circo estrambótico que casi acaba en tragedia. Maradona no pudo resistirse al engaño del doping para alargar efímeramente su trayectoria futbolística. Algo que le llevó a caer de lleno en una espiral vital basada en las drogas, el alcohol y las juergas nocturnas. A punto estuvo de morir hace unos años y parece que desde entonces se cuida un poco más y ha intentado hacer ver al mundo que ha dejado atrás la mala vida. Para demostrarlo hizo sus pinitos en televisión con un show trasnochado en el que invitaba a sus amiguitos e, incluso, fue comentarista para una cadena española en el Mundial de Alemania 2006. Si alguien tiene interés en ampliar sus conocimientos sobre la biografía de Maradona que pinche aquí.

Que Maradona fuera designado seleccionador argentino tenía que pasar algún día, pero sinceramente creo que no era necesario. Con los jugadores que posee a día de hoy no debería peligrar la clasificación de Argentina para el Mundial. Pero un vestuario mal llevado puede acabar en drama nacional. ¿Diego llevará a la práctica sus críticas a Messi, al que tilda de «chupón»‘? ¿Dará los galones de la selección a su yerno Agüero? ¿Sabrá encajar las particularidades del veterano Riquelme en un equipo plagado de jóvenes talentos? ¿Se dejará aconsejar por Bilardo y el resto de ayudantes? ¿Llegará a Sudáfrica? Estos son algunos de los interrogantes que a mí y a muchos se nos plantea el desembarco del ‘pibe de oro’ en la selección argentina. El tiempo y los resultados pondrán a cada uno en su lugar.