Desde lejos

Estupidez

En este momento, hay 17 naves espaciales no tripuladas volando entre los planetas del Sistema Solar y otras siete surcando los espacios misteriosos aún más allá. Algún ordenador de la Tierra está recibiendo ahora mismo imágenes y datos de Marte, de Venus, Júpiter o Saturno, mientras los telescopios fotografían rincones remotos del universo. Y un grupo de hombres navega por la órbita terrestre instalando los sofisticados componentes de la Estación Espacial Internacional. La capacidad tecnológica del ser humano es realmente deslumbrante.
En este momento, millones de personas de todo el mundo están conectadas a través de los increíbles dispositivos de internet, accediendo en segundos a todos los datos que la sabiduría humana pone a nuestra disposición. Y en este mismo instante, en miles de quirófanos se están realizando intervenciones inauditas, transplantes de órganos y caras, extirpaciones de tumores de profundas raíces, implantaciones de óvulos fecundados que llegarán a nacer, inserciones de chips que permitirán mover un brazo o una pierna artificial. La inteligencia del ser humano no conoce límites.
En este momento, 800.000 personas viven en los 1.150 campamentos de Haití sin agua ni alimentos ni medicinas ni escuelas ni luz. Hay gentes muriéndose del cólera, mujeres violadas pariendo entre los escombros, niños agonizando bajo la mirada expectante de las ratas, ancianos incapacitados abandonados en cualquier rincón. Un terremoto de apenas unos segundos produjo una catástrofe que un año después nadie ha sido capaz de remediar. La estupidez del ser humano es realmente insuperable.