Cuidar a la Pachamama

Desde anteayer, España está en déficit ecológico. En poco más de tres meses, hemos consumido toda la riqueza que hubiéramos debido repartir a lo largo del año para ser capaces de regenerarla y mantener el equilibrio. Eso afirman la Global Footprint Network y la New Economics Foundation, dos instituciones dedicadas a estudiar la huella ecológica que los humanos dejamos sobre el planeta. Sus datos dan miedo: en 1986, la población de la Tierra generó tantos recursos ecológicos como los que consumió. Hoy, a medida que el consumo y la contaminación crecen a ritmo desaforado, esa armonía se rompe en agosto.
Las cifras referentes a España, que es uno de los países al frente del derroche ecológico, indican que nuestra deuda de sostenibilidad es mucho mayor. Según esos centros de estudio, deberíamos consumir 1,6 hectáreas por habitante, incluyendo la superficie de cultivos, pastos y pesca, la urbana construida, los bosques y las emisiones de carbono. Pero nuestro gasto real es de 5,4 hectáreas. Aniol Esteban, uno de los responsables de la New Economics Foundation, explica que “si todos los habitantes del planeta vivieran como un español, necesitaríamos tres planetas para cubrir sus necesidades”.
Entretanto, el Congreso boliviano aprueba una ley que reconoce los derechos de la Pachamama, la Madre Tierra según las creencias del altiplano: derecho a la reproducción del ciclo de la vida, a que sus plantas no sufran modificaciones genéticas, a gozar de aire y agua puros y a no aplicarle agentes contaminantes. A menudo tenemos mucho que aprender de aquellos a los que consideramos menos “desarrollados” que nosotros.