Opinion · Desenredando

Cuando contamos nuestras propias historias

De un tiempo a estar parte hay mucho más material cultural y artístico creado por personas negras que llega a los circuitos mainstream.

Libros, series, películas, obras de teatro… las personas africanas y afrodescendientes contamos nuestras propias historias, y de eso quiero hablar hoy, para desenredar un poco la cuestión de por qué estos contenidos son tan necesarios.

Es necesario que las personas africanas y afrodescendientes contemos. Porque cuando contamos nuestras propias historias todo cambia. Porque cuando somos nosotras quienes contamos, ofrecemos puntos de vista alternativos a la representación que, por lo general, se suele hacer de las personas negras en producciones culturales dirigidas por personas blancas.

Es bastante desalentador que siempre que se nos representa, las personas negras aparezcamos como segundonas, con un poco de suerte. Cuando no hay suerte, la representación muestra a personas viles, ignorantes, salvajes, incultas, agresivas, hipersexualizadas, planas sin historia personal detrás. Sin capacidad para aportar (y, si se trata de una película de terror, el personaje negro es el primero en morir, obvio).

Necesitamos ser nosotras quienes contemos nuestras propias historias, quienes relatemos. Así creamos contenidos y, al mismo tiempo, generamos referencia para nuestra propia comunidad, algo que es muy necesario. Y es positivo que haya pluralidad de historias y que tú como persona blanca te acerques a esas historias, las veas, las escuches y aprendas a valorarlas.

Cuando contamos nuestras propias historias todo cambia.

Mientras en la escena norteamericana Black Panther o Un pliegue en el tiempo llenan las salas de cine, y series como Dear White People, Nola Darling o Insecure entre otras están teniendo mucho seguimiento, creo que vale la pena dejar de mirar tanto hacia Estados Unidos, y saber y reconocer la producción cultural africana y afrodescendiente que se está generando en España.

Quién hace qué

Dentro de la comunidad africana y afrodescendiente contamos con grandes referentes desde hace ya décadas: la literatura del profesor Justo Bolekia, autor prolífico que ha publicado obras de distintos géneros como ensayos, poesía y novelas; Remei Sipi, escritora y activista; Antumi Toasijé, historiador y activista panafricanista; Donato Ndongo o Edmundo Sepa, son ejemplos de escritores consagrados que vienen contando nuestras historias desde hace mucho tiempo y con una cantidad destacable de libros publicados. 

En la actualidad, el número de creadores procedentes de África o de la diáspora que están haciendo aportaciones culturales en España crece sin cesar. Así que te voy a hablar de algunas personas e iniciativas que están aportando a la escena cultural española.

Si hablamos de libros, me gustaría mencionar a Lucía Asué Mbomío, autora de Las que se atrevieron y a Rubén H. Bermúdez con su fotolibro Y tú, ¿por qué eres negro? Ambas obras relatan hechos de la historia reciente de España desde otra perspectiva y son muy interesantes. Yo misma he publicado un libro titulado Ser mujer negra en España hace mes y medio y ya se está encargando la tercera edición (ya que la columna y el artículo son míos, qué menos que hacer un poco de autobombo).

En la escena teatral, Silvia Albert está protagonizando No es país para negras. Si decides ir a verla, te aseguro que no te dejará indiferente; igual que “Para nenas negras que han considerado el suicidio cuando el arcoiris es suficiente”, una obra coral en la que actúan Astrid Jones, Deborah Ayo, Iliuska Rodríguez, Claudia Coelho, TJ Jazz, Cary Rosa Varona y Solanlly Cabreara. El espectáculo El Percusionista de Gorsy Edú, que cumple ya diez años en escena, es una historia bien interesante de ver y te va a poner a pensar…

Silvia Albert representando “No es país para negras”. Foto: Linuxbcn.

En el panorama musical, Brigitte Emaga, Marga Mbande o The Sey Sisters son cantantes super potentes con unos conciertos y unas canciones con las que no vas a parar de moverte, así que te recomiendo que las sigas muy de cerca porque tienen proyectos musicales que hay que poner en valor. Mucho valor. Y, como parte de otras disciplinas artísticas, recuerda la exposición Todos los tonos de la rabia, de la que ya te hablé aquí, y que te va a permitir conocer a artistas con mucho que contar.

También existen proyectos editoriales como United Minds o Ediciones Wanafrica que, además de dedicarse a la venta de libros de autores africanos y afrodescendientes, han apostado por la edición y la publicación, y además organizan interesantes actividades de divulgación a lo largo del año.

Cómo apoyar

Y ahora viene la cosa. Algunas personas me preguntan cómo pueden hacer para colaborar de alguna manera, pues mira, te cuento algunas posibilidades que están al alcance de tu mano… y de tu bolsillo:

  • Contrata a profesionales de la comunidad. ¿Tienes una sala de conciertos? ¿Estás relacionada de alguna forma con el teatro? Abre las puertas de tu establecimiento a otras voces y a otros públicos contratando a profesionales afrodescendientes. En televisión y cine puedes hacer lo mismo contando con la contribución de personal que pertenezca a la comunidad para ofrecer un punto de vista más cuidadoso con las sensibilidades del colectivo. The Black View o Limbo Producciones son asociaciones de personas racializadas que se dedican profesionalmente al cine y al teatro.
  • Apoya económicamente. Ve a conciertos y a obras de teatro. Pide, en las salas de conciertos o en los teatros de tu localidad, que lleven obras como las que te he comentado. Anima a las salas de cine a que pongan en cartelera proyecciones de documentales, como Gurumbé o Galsen, el lenguaje de las almas.
  • Compra libros, ve a las presentaciones de los mismos. Y ve más allá: acércate a tu librería de confianza a comprar esos libros; y, s no los tienen, tal vez despiertes su curiosidad y decidan buscar esas obras para ponerlas a disposición de su clientela si tú, que las conoces, se las muestras y se las pides.
  • Difunde. Recomienda todas producciones culturales a las que asistes, los libros que lees, o las películas que has visto. El boca a boca sigue funcionando y seguimos confiando en las recomendaciones de nuestras personas más allegadas. Escribe una breve reseña en tu cuenta de Twitter o en tu muro de facebook explicándole a tu comunidad virtual por qué no deberían perderse ese contenido.
  • Conviértete en la fuente. Si sientes que la difusión en tus redes sociales se te queda corta, crea tu propio medio. Un canal de youtube, un blog, un fanzine. Crea un canal en el que puedas dar cabida a las reseñas de todo ese contenido cultural que consumes. Con el tiempo, servirá como fuente de información y recursos para personas interesadas.

Desde la comunidad ya contamos nuestras propias historias, chiqui. Toda esta producción se convierte en legado para las generaciones futuras. Legado que, por un lado, sirve de referencia para las personas jóvenes de la comunidad; y por otro, da visibilidad a otra forma de entender el mundo que también merecen ser contadas, escuchadas y tenidas en cuenta.