Opinión · Desenredando

Afrodescendientes en la universidad

El 21 de marzo también es una fecha de conmemoración. En concreto, este día es el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial. Este día se conmemora la matanza que se llevó a cabo en 1960 en Sharpeville, Sudáfrica, cuando la policía abrió fuego contra una marcha de personas que protestaban pacíficamente contra las leyes del apartheid y asesinó a 69 personas. La Organización de las Naciones Unidas decidió proclamar el reconocimiento de este día en 1966, instando a la comunidad internacional a redoblar sus esfuerzos para eliminar todas las formas de discriminación racial.

Mucho ha llovido desde la tragedia de Sharpeville, tanto como 59 años, pero la conmemoración del día contra el racismo, como se le suele llamar comúnmente a este día, sigue siendo necesaria. Dentro de dos días, las redes sociales (y los partidos políticos) proclamarán los manidos eslóganes en contra del racismo. Volveremos a leer, porque ya toca un año después, que solo existe una raza: la humana; y también oiremos a mucha gente jugar la carta del “yo no veo colores, veo personas”, eslóganes todos ellos vacíos de contenido porque no trascienden las publicaciones en las redes sociales y se vuelven realidad. Porque de poco sirve que el 21 de marzo clamemos al mundo entero que no somos racistas si en realidad no somos antirracistas (y no, no es lo mismo).

Entre tanto, los organismos internacionales siguen recalcando la importancia de la erradicación del racismo y la xenofobia en todas sus formas. Y si, a día de hoy, las instituciones internacionales (a las que los países pocas veces hacen caso) siguen insistiendo en que hay que poner en práctica medidas reales y efectivas para acabar con estas formas de discriminación, debe de ser que todavía queda algo de racismo, en contra de lo que me suelen decir de vez en cuando algunas personas blancas que creen que #LoDelRacismo es cosa del pasado. Esa es la ventaja de no vivir una discriminación: creer que no existe o que ya se terminó. Como decía, los organismos internacionales siguen erre que erre. De nuevo la ONU volvió a la carga declarando el Decenio Internacional para los Afrodescendientes, que empezó el uno de enero de 2015 y terminará el 31 de diciembre de 2024.

La propia ONU declara que “al proclamar este decenio, la comunidad internacional reconoce que los afrodescendientes representan un grupo específico cuyos derechos humanos deben promoverse y protegerse” e invita a los países a tomar acción con frases tan vagas como que los países “deberían” adoptar medidas concretas y prácticas mediante la aprobación y aplicación efectiva de marcos jurídicos nacionales e internacionales y de políticas y programas de lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia a que se enfrentan los afrodescendientes, teniendo en cuenta la situación particular de las mujeres, las niñas y los varones jóvenes en las áreas que se describen a continuación: reconocimiento, justicia, desarrollo y formas múltiples o agravadas de discriminación. El tema es que mientras la ONU sugiera y no obligue, parece que los países se hacen los remolones, algunos más que otros (¡hola, España!) y no acaban de desplegar todas las medidas que la ONU considera necesarias para proteger a una comunidad que ve constantemente vulnerados sus derechos.

Afortunadamente, algunas instituciones se ponen las pilas y hoy vengo a hablarte de la iniciativa que ha puesto en marcha la Universidad Complutense de Madrid, a través de su Unidad de Diversidad. El día 21 de marzo, el equipo de trabajo del proyecto Miradas Múltiples hacia la Diversidad étnica. Multiplícate y cambia el chip, en colaboración con la Unidad de Diversidad de la UCM, desarrollará la Jornada Afrodescendientes en la Universidad. Reconocimiento, Justicia y Desarrollo. Durante el transcurso de la jornada, se presentará la Guía “Estrategias para incorporar la perspectiva étnica en la universidad. Las historias cuentan, cuéntanos la tuya: la voz delalumnado universitario afrodescendiente”.

Portada de la guía. Ilustración de Pablo Blanco Fernández

Gracias a Patricia Rocu Gómez, coordinadora de la Guía, he tenido la oportunidad de acceder al documento, leerlo y poder hablar de él. El equipo que ha confeccionado esta guía está formado por Esther (Mayoko) Ortega, Fernando Alberto Barbosa Dos Santos, María José Camacho-Miñano y Rosaura Navajas Seco. Además, ha contado con la colaboración de parte del alumnado para desarrollar diferentes actividades: María Victoria Boisán Fotabón, Khadydiatou Camara Danso, Yeison F. García López, Ngoy Ramadhani Ngoma y Kwanzaa Asociación Afrodescendientes Universitaria (UCM).

La Guía es un documento breve en el que, a partir de la cotidianidad de las relaciones con personas de la comunidad africana y afrodescendiente en la universidad, se proponen estrategias de intervención para romper la mirada sesgada y etnocentrada que se tiene del estudiantado afrodescendiente. Estas interacciones implican al profesorado, al alumnado y al personal de administración y servicios; es decir, a toda la comunidad universitaria.

Me ha parecido muy interesante este planteamiento de intentar incorporar al ámbito universitario una pluralidad que se da en el día a día pero que, fruto de los estereotipos y los prejuicios genera situaciones de discriminación que, si no se trabajan, perpetúan el racismo -por un lado-, y generan malestar y violencia en el colectivo que es objeto de esta mirada sesgada, en este caso la comunidad de estudiantes afrodescendientes. Así que la elaboración de esta guía pretende paliar esas situaciones de injusticia social y plantea formas de intervenir para erradicar el racismo cotidiano en el contexto universitario.

La Universidad es una institución en la que se deben garantizar los Derechos Humanos y fomentar espacios seguros para toda la pluralidad de realidades y en la que no debe tener cabida ningún tipo de discriminación. Es un contexto idóneo para implementar estrategias de intervención que favorezcan estas medidas sociales, ya que son un punto de referencia que incluye a toda la comunidad educativa.

Las medidas y soluciones propuestas por la guía proponen un ejercicio interesante a llevar a cabo en el que, para mí, el punto de partida es el reconocimiento de la existencia del racismo cotidiano, por más que la mayoría de la gente tienda a negarlo. Y ahí es donde reside el reto, porque si negamos la existencia de un problema, difícilmente se va a poder solventar.

Después de haber leído la guía, me he quedado con la necesidad de que se creen, en todos los centros educativos (no solo en las universidades), unidades de diversidad que trabajen para lograr espacios seguros y libres de discriminación. En realidad, creo que es una medida deseable a todos los niveles: las administraciones y las empresas privadas también deberían trabajar en este sentido. Sin embargo, todavía cuesta mucho hablar de racismo, porque hablar de él implica cuestionar estructuras establecidas y arraigadas históricamente, y para eso hay que tener una gran disposición para remover los cimientos, destruirlos si fuera necesario, y crear nuevas formas de relacionarse de igual a igual. Desafortunadamente, hay unas jerarquías impuestas históricamente que dificultan el proceso, pero quiero decir que iniciativas y documentos como estos me hacen ser optimista.

La presentación de la guía se llevará a cabo en la sala de Conferencias de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid, de 15:00 a 17:oo horas. El acto será inaugurado por el Delegado del Rector para la Diversidad y el Medio Ambiente de la UCM, D. Esteban Sánchez Moreno, y a continuación se desarrollará una Mesa Redonda que contextualiza y justifica la necesidad de la guía. Después, la coordinadora del proyecto, Patricia Rocu, presentará la guía y después el alumnado que formó parte del proyecto tomará la palabra. Para cerrar el acto, El Chojin expondrá sus experiencias personales y profesionales vinculadas al racismo y a las iniciativas que ha liderado en la promoción de la lucha contra el racismo a través de su música.

La jornada se retransmitirá en directo desde este enlace, donde quedará guardada una vez concluida la sesión.