Opinion · Desenredando

Seis motivos para apoyar económicamente a las activistas negras

He escrito este artículo para hablar de una etiqueta (hashtag) que se usa en redes sociales: #GiveMoneyToBlackWomen, ya que hoy me gustaría hablar sobre cómo y por qué compensar a las mujeres y feminidades negras por su labor en redes sociales.

En un artículo anterior ya hablaba de esto, pero me dirigía a mis compañeras de lucha, las mujeres y feminidades negras que en redes sociales están haciendo una labor pedagógica constante para combatir el racismo, y escribía para que se animaran a otorgarse ese valor que la sociedad supremacista blanca en la que vivimos no quiere que tengamos. Porque esa lucha constante supone un precio emocional altísimo para nosotras. Así que, ya que estamos ahí al pie del cañón, se nos debe reconocer.

Foto de Force Majeure en Unsplash.

Voy a volver a recuperar algo que decía en ese artículo: muchas personas blancas en redes sociales se llenan la boca hablando de cuánto aprenden gracias al trabajo de muchas activistas de origen diverso. A mí me pasa: me escriben muchas personas a menudo agradeciéndome todo lo que hago. Y si bien sé que la mayoría de esas personas agradecen de forma honesta y humilde todo lo que hago y se lo llevan a sus entornos para convertirse en agentes disruptores y aliadas antirracistas, hay otras personas que no lo hacen así. En la mayoría de caso se suele tratar de personas con plataformas con cientos de miles de seguidores. Estas personas se limitan a robar nuestros contenidos, se apropian de nuestras reivindicaciones, se las dan de buenas aliadas antirracistas, pero, ¡oh, sorpresa!, nunca son capaces de citar sus fuentes ni de agradecerles públicamente (y de forma privada muchas veces tampoco) todo el aprendizaje que extraen. Eso es robar, eso es apropiación y eso está muy mal.

Así que si tú eres una de esas personas blancas honestas que reconoce y agradece todo el trabajo que muchas mujeres y feminidades negras (y de otros orígenes) llevamos a cabo en redes sociales, y consideras que lo justo es apoyar económicamente todos esos esfuerzos, hoy te doy seis ideas.

1. No te limites a las redes sociales

Muestra tu reconocimiento a todas esas mujeres y feminidades negras a las que ya sigues en redes sociales. No te limites a seguirlas en Twitter, Facebook o Instagram: visita sus webs. Déjales una propina en su cuenta de PayPal. Si esa mujer a la que sigues no tiene cuenta en PayPal, contáctala y pregúntale de qué forma puedes compensarla por todas sus enseñanzas.

2. Dona tu tiempo o tus habilidades

¿Vas mal de pasta? Lo entiendo, vivimos tiempos complicados y, en algunas ocasiones, cinco o diez euros marcan la diferencia para llegar a fin de mes. Si no puedes hacer una aportación económica, plantéate  otro tipo de contribuciones con las que puedas mostrar tu apoyo a esas mujeres negras de las que tanto aprendes. Dona tu tiempo o tus habilidades. Si una de las activistas a las que sigues necesita de unos conocimientos de los que no dispone y tu sí, ofrécete a colaborar poniéndote a su servicio ayudándola en ese sentido.

3. Compra a mujeres y feminidades negras

Adquiere libros escritos por autoras negras, compra sus productos, contrata sus servicios. Hay muchísimas mujeres y feminidades negras profesionales. Si el producto o servicio que quieres adquirir lo proporciona una mujer negra, cómpraselo o contrátaselo a ella, contribuye a su economía, hazle publicidad en tus redes sociales, compártelo en tus círculos y recomiéndala a tus contactos para que la conozcan y la tengan en cuenta.

Muestra tu reconocimiento a todas esas mujeres y feminidades negras a las que ya sigues en redes sociales.

4. Deja de pedir trabajo gratis

Todo trabajo, incluso el emocional y psicológico, es digno y merece ser compensado. Tanto si estás en un entorno online como en una reunión presencial y estás a punto de pedirle a una persona negra a la que no conoces que te enseñe o te eduque acerca de algo, que comparta su opinión sobre algún tema “como persona negra”, o si le vas a pedir que te explique por qué otra persona negra dijo o hizo algo en las noticias… PA-RA. O, por lo menos, ofrécete a pagar por su tiempo.

5. Tú no eres el centro

Recuerda: sal del foco y guarda tus lágrimas y tu fragilidad blanca cuando te digan que, al hablar sobre racismo o antirracismo, el centro no eres tú. El centro le corresponde a quién la opresión afecta más, así que ni tú ni tus intenciones ni nada que tenga que ver contigo va a ir por delante de eso. Y, evidentemente, salir del centro significa que no puedes pretender liderar una lucha que no te corresponde.

6. Paga a tus maestras

Las mujeres y feminidades negras están señalando su trabajo no remunerado y abriendo cuentas en aplicaciones de pago y sitios de financiación colectiva o patrocinio para apoyar su trabajo y enseñanza contra el racismo. Si de verdad apoyas y agradeces su trabajo, si de verdad admiras su dedicación, págales. O sea, paga con dinero de verdad; no con emojis de corazones y besos. Porque todos esos “me gusta», esos “repost” en Instagram, esos mensajes privados agradeciendo el esfuerzo, no nos pagan la conexión a internet, ni el ordenador, ni las suscripciones de pago en las que invertimos dinero para que, además de aprender, el contenido te resulte atractivo. Y no hablemos, evidentemente, de las horas de trabajo o de privación de sueño que implica el trabajo de investigación que hay detrás de todo lo que ofrecemos, porque ofrecer todo ese material implica estar en formación y aprendizaje constante.

Seis motivos, solo seis por los que me parece lícito que recompenses económicamente el trabajo que muchas mujeres hacemos en redes sociales. Vivimos en una sociedad muy instalada en la cultura de lo gratis y, evidentemente, no todo puede serlo. Valora todo lo que estás aprendiendo, que es mucho.