Desenredando

A ti, que pusiste el cuadradito negro en tus redes sociales

Hoy vengo a explicarte algo a ti, que pusiste el cuadradito negro en tus redes sociales para el #BlackOutTuesday, después del asesinato de George Floyd. Hoy vengo a hablarte de algo que se llama antirracismo performativo.

Para no enredarme en definiciones demasiado elaboradas y dejarlo cortito y al pie, te diré que el antirracismo performativo es, como si dijésemos, un antirracismo de mentirijilla. Bueno, de mentirijilla tampoco, pero sí un antirracismo superficial y de implicación mínima.

Lo que implica este tipo de antirracismo, que es más moral y para sentirse bien, es la declaración pública de un compromiso con el antirracismo que en realidad no es tal. Porque está bien que uses el hashtag #BlackLivesMatter, pero está mejor que entiendas qué implica y que, habiéndolo entendido, pases del antirracismo performativo al antirracismo político y actúes.

 

Haz algo más

Este verano hubo personas que, movidas por el afán de colaborar y mostrar su apoyo al movimiento antirracista, compraron camisetas con el lema Black Lives Matter a la organización afroamericana. Incluso hubo personas que hicieron donaciones al movimiento. Sí, a Estados Unidos. Enviaron dinero para colaborar económicamente con un movimiento que nos queda muy lejos, no solo en cuanto a distancia, sino en cuanto a reivindicaciones.

Yo entiendo perfectamente que la gente está ocupada: entre trabajar, estudiar, atender a la familia y entender los cambios en las retricciones por el coronavirus, no nos queda espacio para mucho más. Así que entiendo que la gente hace lo que pueda. Yo misma hago lo que puedo. Pero tenemos que saber qué significado tiene lo que hacemos, y también lo que no hacemos. Y cuando donamos, no se trata de donar y quedarse con la conciencia tranquila (de nuevo entra en juego el antirracismo moral) porque ya hemos hecho algo.

 

Aquí también pasan cosas

Esto enlaza con lo que digo de las donaciones y con el significado que tiene donar a una organización que lucha por los intereses de la población afronorteamericana. Que está bien, ojo, que no digo que no esté bien. Lo que digo es que al final el imperialismo norteamericano se filtra en todo, y el antirracismo no está exento.

Yo siempre abogo por el antirracismo de kilómetro cero y de proximidad. Y eso pasa por entender la importancia de informarse acerca de lo que pasa en nuestra ciudad y en el estado español en lo que se refiere a antirracismo. Es la única forma que tenemos de entender que las manifestaciones del racismo institucional en España son diferentes de las formas en que el racismo se manifiesta en los Estados Unidos.

 

El incendio de la nave del Gorg

La noche del 10 de diciembre, un incendio en una nave del barrio del Gorg, en Badalona, dejaba en la calle a las más de dos cientas personas que habitaban en ella y acababa con la vida de cuatro personas, que se sepa hasta el momento. La mayoría de personas que vivían en esa nave eran personas africanas en situación administrativa irregular que se dedicaban mayoritariamente a la venta ambulante y a la recogida de chatarra.

El hecho de que todas estas personas viviesen en las condiciones en las que lo hacían no es una elección personal. Es una de las consecuencias del racismo institucional del estado español, articulado a través de la ley de extranjería.

Esta ley, racista en su concepción, configura un sistema en el que las personas migrantes, y sobre todo las originarias de países del sur global, tengan serias dificultades para acceder a las herramientas necesarias para llevar una vida digna, ya que la regularización de su situación está plagada de trabas administrativas. En esas condiciones, aspirar a un trabajo digno con ingresos suficientes para alquilar una vivienda se complica. Se complica más todavía cuando muchas veces las inmobiliarias o las personas arrendatarias se niegan a alquilar a personas que no sean españolas y blancas.

 

Estas también son vidas negras

Te cuento todo esto a ti, que te consideras con conciencia social y te llamas antirracista. A ti, que pusiste el cuadradito negro este verano en reconocimiento de que las vidas negras importan. Las vidas que se perdieron en el incendio del Gorg también eran vidas negras. También lo son la de las personas que siguen desaparecidas y las de las personas que se han quedado sin un techo bajo el que vivir.

Ahora tienes la oportunidad de colaborar, porque se necesitan fondos económicos para diferentes cuestiones:

  • La repatriación de los cuerpos, para que se les pueda dar sepultura en su tierra y cerca de sus familias, ya que ninguna administración pública quiere hacerse cargo.
  • La compra de enseres y víveres para las personas que forman parte de la acampada de protesta para visibilizar la situación de desamparo en la que han quedado tras el incendio.

En este escenario de total abandono, tú puedes contribuir de varias formas:

  • Si estás en Badalona o cerca para desplazarte, hazlo. Ofrece tu colaboración en el lugar. Eso te permitirá  escuchar la versión de las personas que están allí, y no solo la versión sesgada que dieron en los medios (porque ya nadie en los medios sigue hablando sobre el incendio).
  • Si no estás cerca y puedes, dona. Contacta con la CNAA CAT,  una red conformada por personas particulares, entidades y colectivas, y te podrán facilitar diferentes medios para hacer donaciones económicas.
  • Si no estás cerca y no puedes donar, haz correr la voz. Son tiempos complicados en los que la situación económica de muchas personas se ha visto trastocada a causa de la pandemia mundial. Si es tu caso y no puedes donar. Comparte la información de las cuentas antirracistas que, a día de hoy, son las únicas que siguen informando sobre esta tragedia.

Esto lleva más tiempo que poner un cuadradito negro en tu cuenta de Instagram. Practica un antirracismo menos performativo y colabora para que más gente se sume para cambiar las cosas. Tu implicación como persona aliada y cómplice del antirracismo es esencial para acabar con el racismo sistémico.