Dominio público

Las heridas abiertas del pueblo Palestino

Estefanía Torres

Eurodiputada de Podemos, se ha unido a la 3ª Flotilla por la Libertad, que zarpará en los próximos días Rumbo a Gaza

Estefanía Torres
Eurodiputada de Podemos, se ha unido a la 3ª Flotilla por la Libertad, que zarpará en los próximos días Rumbo a Gaza

En la franja de Gaza viven hoy en día 1.800.000 personas. Seres humanos abandonados a su suerte con la complicidad de la comunidad internacional y el visto bueno de determinados estados que, con su elevada cobardía institucional, no han sido capaces de poner encima de la mesa la voluntad política suficiente para atajar esta masacre.

Desde el año 2007, Gaza sufre un bloqueo criminal por tierra, mar y aire. Un bloqueo que impide a sus habitantes comerciar con productos locales, pescar en sus propias aguas, pues los palestinos son tiroteados por las fuerzas israelíes si salen a faenar a más de una milla de la costa, un bloqueo que limita el acceso al agua potable y a electricidad de manera absolutamente desproporcionada y un bloqueo que, en definitiva, está sumergiendo a la población palestina en la miseria, el horror y la muerte. Y es que mientras los de arriba juegan a la geoestrategia política y los intereses comerciales, en Gaza se han producido ya 4.000 asesinatos en los últimos años y más de 20.000 heridos, muchos de ellos niños y niñas.

Por eso, formar parte de la Flotilla de la Libertad es más que un acto simbólico de solidaridad. Ir a Gaza supone mucho más que clamar justicia para el pueblo palestino, significa asumir la responsabilidad de constituirnos en altavoz de la injusticia social y la verdad. Israel incumple de manera sistemática los Acuerdos de Oslo y el derecho internacional,  mata a personas inocentes y las condena a vivir en la mayor cárcel a cielo abierto del mundo.

Pero, ¿cuál es la corresponsabilidad del Estado español en este asunto? Toda. Porque si bien los estados miembros de la Unión Europea han denegado licencias de exportación de material de defensa a Israel en al menos 325 ocasiones entre 2001 y 2011, no se conoce que España se las haya negado nunca. Y hay algo todavía más vergonzoso. Compramos más material armamentístico a Israel del que le vendemos. Compramos misiles, plataformas de armamento, sistemas de mortero y aviones no tripulados. Importaciones que han aumentado desde el año 2007, precisamente después del inicio del bloqueo, y cuyo volumen de negocio supera los 400 millones de euros.

Con estas operaciones tan golosas para quienes dirigen el cotarro, beneficiamos la entrada de Israel en otros mercados, filiales israelíes que se implantan en España y relaciones comerciales que promueven los grupos de interés y de presión en nuestro país. La feria de la industria de la guerra. El armamento israelí se promociona en los mercados internacionales como eficientes porque ya han sido probados en combate. Por eso, sus ventas aumentan significativamente después de cada ataque indiscriminado contra la población palestina.

Tal vez, toda esta complicidad con Israel haya impedido al gobierno español tomar medidas concretas por los ataques recibidos en aguas internacionales la primera vez que la Flotilla de la Libertad puso Rumbo a Gaza. Y es que a Israel se le consiente todo, incluso que fuera de sus propios territorios pueda asaltar a personas inocentes y desarmadas, tirotearlas y asesinarlas. Tres españoles viajaban entonces en el MaviMarmara pero a nuestro estado poco o nada le ha importado este hecho.

Vamos a Gaza para llamar a las cosas por su nombre. Para señalar a los culpables de los genocidios. Y vamos sin ningún miedo porque nos vestimos con la dignidad que supone estar al lado de los más débiles. Pensamos en las personas inocentes, que nada tienen que ver con este tipo de negocios oscuros que favorece este monstruo de sistema. No sabemos si llegaremos a Gaza o si seremos capaces de romper el bloqueo pero, desde luego, no cesaremos en nuestro empeño de denunciar ante cualquier instancia a todos los piratas del Mediterráneo que son capaces de sesgar vidas humanas por sus ansias insaciables de poder. Porque, aunque lo vistan de fundamentalismo religioso, aunque lo disfracen de odio entre diferentes creencias para desviar la atención del foco principal de lo que sucede, en realidad lo que quieren los culpables de esta situación es seguir jugando a ser los dueños y señores del mundo. Y por eso, utilizan las instituciones para enriquecerse, para asesinar de manera directa o indirecta a personas inocentes y para llenarse los bolsillos de dinero manchado por la vergüenza y la crueldad.

No vamos a permitir que continúe el engaño. Estamos en un momento histórico de cambio y no dejaremos atrás a los pueblos que sufren las consecuencias de estados genocidas e impunes. Nuestra responsabilidad esta con ellos. Nuestro corazón también lo está. Por eso, ponemos el cuerpo con hechos y con realidad. Por eso necesitamos a toda la gente decente de nuestro estado, y a todos los pueblos de noble corazón, también a los israelíes que condenan este genocidio, para que nos acompañen en esta travesía por la libertad y la solidaridad con Palestina. Porque juntos somos multitud y cuando la humanidad se extiende más allá de las banderas, de los colores y las fronteras, suceden cosas maravillosas. Os pido desde aquí que no nos dejéis solas en esta travesía. Necesitamos vuestro aliento y vuestro apoyo. Gaza y una cita con la historia nos esperan.