Opinion · Dominio público

Las ultraderechas antiverdes

dominio-07-06.jpgVicenç Navarro

La inversión en energías renovables ha sido un elemento muy importante en el programa de estímulo económico promovido por la Administración Obama y aprobado por el Congreso de EEUU. Como era de esperar, la industria energética estadounidense, basada en las energías no renovables como el petróleo, el carbón y el gas, se ha movilizado oponiéndose a tal programa. Su rama política es el Partido Republicano, hoy hegemonizado por la ultraderecha de aquel país. Uno de los centros de análisis más conocidos en su órbita es la Heritage Foundation, financiada por grupos empresariales pertenecientes a tal industria. Dicha fundación niega que el cambio climático se deba a la contaminación atmosférica derivada de la utilización de la energía producida por aquel sector.

El pasado 6 de mayo, esta fundación presentó el informe escrito por Gabriel Calzada (y colaboradores), fundador y presidente de la Fundación Juan de Mariana, de Madrid, y miembro del Center for New Europe, en Bruselas, que, según una fuente no sospechosa de izquierdismo, The Wall Street Journal está financiado, en parte, por la compañía petrolera Exxon (The Wall Street Journal 30-03-09). En ese acto, las personas que presentaron tal informe eran Robert Murphy, economista del Institute for Energy Research (también financiado por Exxon); el profesor de Economía en el Josh College en Pensylvania William T. Bogart, cuyo libro Green Jobs Myth fue producido con el apoyo del citado Institute for Energy Research; y Ben Lieberman Host, director de la sección de Energía y Medio Ambiente de la Heritage Foundation, que también recibe fondos de Exxon.

Las tesis de tal informe (“Study of the effects on employment of public aid to renewable energy sources”) son que las inversiones en las energías renovables contribuyen a aumentar el desempleo, y que el apoyo público a tales energías incrementa, en lugar de reducir, el precio de la energía. Estas tesis están escritas con un tono que raya la estridencia. Así, indica que el número de muertos en nuestras poblaciones puede aumentar con la introducción de tales energías renovables, como consecuencia del incremento de los costes de la energía. El informe sostiene que “el aumento de los costes de la energía (causada por las ayudas a las energías renovables) mata”.
La evidencia que el informe utiliza para apoyar sus sorprendentes tesis procede de la experiencia en España, donde el Gobierno socialista ha promocionado las políticas de energías renovables. En realidad, el presidente Obama, en una conferencia de prensa, se refirió a España como un país que se había distinguido por su sensibilidad hacia la necesidad de desarrollar los sectores económicos no contaminantes, tanto el ferrocarril como las energías renovables. Estas declaraciones del presidente Obama, favorables a la experiencia en España, explican también que el Partido Republicano y la ultraderecha estadounidense hayan utilizado el “Informe Calzada” para desacreditar a Obama, promoviendo el punto de vista –suscrito en el informe– de que la experiencia española con las energías renovables ha sido un “desastre”, expresión utilizada por el representante republicano Doc Hastings, del Comité del Congreso de EEUU, encargado de los Recursos Naturales de la Cámara.

Y, como era predecible, la cadena Fox (la cadena de la ultraderecha republicana) hizo una entrevista al señor Calzada en la que este, en términos muy contundentes, afirmó que España no tiene nada que enseñar a EEUU en creación de empleo. Fue entrevistado por Glen Beck, a quien podríamos definir como el Losantos estadounidense (en una revista reciente indicó que detrás de cada musulmán veía a un terrorista). Beck, con su característico tono, concluyó que Obama, con su énfasis en energías verdes, estaba llevando a EEUU a una “catástrofe”.
En España, Público (19-07-09) ha informado sobre tal informe y las conexiones estrechas entre el Instituto Juan de Mariana y la línea más dura del PP (José María Aznar y Esperanza Aguirre) y sus alianzas con la ultraderecha estadounidense. El informe y sus conexiones, sin embargo, han pasado desapercibidas por la mayoría de los medios de información españoles. No así en EEUU, donde tal informe ha sido citado extensamente por los medios, no tanto por sus méritos (que son nulos), sino por haber sido utilizado por la ultraderecha estadounidense para atacar al presidente Obama.

El análisis crítico más devastador del informe ha sido escrito por los profesores Andrew Light y James Heintz, de la Universidad de Massachussets (expertos en el análisis de producción de empleo), que se han referido al informe como “enormemente simplista y carente de rigor” (Tall Tales from Spain 2009). Según tales autores, el informe alcanza niveles exuberantes en su manipulación de los datos mediante: 1) La reducción sistemática del número de puestos de trabajo creados por las energías renovables, crítica que también ha hecho José Roig Aldasoro, Consejero de Innovación, Empresa y Empleo del Gobierno de Navarra, que ha indicado que la creación de empleo a base de inversión en energías renovables ha sido más de trece veces superior al que declara el informe. 2) La no inclusión en el informe de los puestos de trabajo creados indirectamente por tales energías a través de la demanda de productos utilizados en las inversiones en energías renovables.
3) La no consideración de las externalidades, es decir, del efecto contaminante de las energías no renovables versus las renovables, y otras muchas carencias. Estudios más creíbles realizados en EEUU, tales como los de Light y Heinz, señalan que las energías renovables producen muchos más puestos de trabajo que las no renovables. Ello es aplicable también a España. Por cierto, la tasa de creación de empleo de España fue mayor que la de EEUU durante el periodo 2004-2007. España en algunas áreas puede dar lecciones a EEUU, tal como el presidente Obama indicó.

Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de ‘Public Policy’ en The Johns Hopkins University

Ilustración de Bianki