Dominio público

Euskaltzaindia, 90 años

ANDRES URRUTIA

dominio-09-09.jpgLlega el momento de cerrar los actos de celebración del 90 aniversario de Euskaltzaindia/Real Academia de la Lengua Vasca, y llega también el momento de hacer balance de este año, a caballo entre 2008 y 2009, en el que la Real Academia de la Lengua Vasca ha realizado una serie de actividades conmemorativas de su fundación en los diversos territorios de la lengua vasca.

La Comunidad Foral de Navarra, la Comunidad Autónoma Vasca e Iparralde han sido testigos de nuestra actividad, más intensa si cabe que otros años, reafirmando así nuestra presencia, pronto centenaria, en todos los ámbitos de esa Euskal Herria cultural, diversa en su estructuración y composición, pero que tiene en el euskera un elemento cultural de primer orden que compartir.

Una vez más, Euskaltzaindia ha jugado y juega su papel de institución consultiva oficial del euskera, su rol de institucionalización de la lengua vasca, por encima de las legítimas diferencias y opciones políticas e ideológicas que existen en nuestra sociedad y en leal colaboración con todas ellas.

Es precisamente ese papel de interlocutor institucional, de elemento de cohesión, el que le permite mantener unas relaciones preferentes con las diferentes Administraciones públicas del ámbito territorial del euskera, y con los agentes culturales que, día a día, conforman esa red del euskera que pasa por el mundo educativo, por los medios de comunicación, por las industrias de la lengua, por la Administración pública y por la creación cultural o profesional en lengua vasca.
Euskaltzaindia sigue con su labor de investigación (Iker) y fomento de la lengua vasca (Jagon), que sus fundadores le encomendaron y que resultan todavía actuales, aunque hoy mucho más orientadas a hacer del euskera una lengua dúctil para colmar todas las necesidades de expresión de una sociedad moderna.

La Real Academia de la Lengua Vasca sabe que para eso es necesario proseguir con el compromiso originario, con aquel que le encomendó el Congreso de Estudios Vascos de Oñati (1918), y que se materializó con la ayuda primera de Eusko Ikaskuntza, para luego pasar a tener su propia personalidad; un compromiso con la lengua vasca que ha traído a nuestra sociedad realidades como la normativa unificadora, la labor lexicográfica, gramatical, de estudio de los dialectos y la literatura, culta y popular del euskera, la toponimia, la onomástica y la exonomástica, su servicio de biblioteca y el fomento de la lengua.

Hoy renovamos ese compromiso, reafirmado en las jornadas de reflexión interna de Euskaltzaindia de marzo de este año; un compromiso que reúne una serie de puntos fundamentales:

Un compromiso de gestión, que incluye una mejora de la organización de los medios humanos y materiales de Euskaltzaindia; una colaboración interdisciplinar entre los académicos; un marco de estabilidad presupuestaria y financiera y una apuesta por colaborar en la visibilidad social del euskera, a través del reconocimiento de quienes hoy trabajan en pro de la lengua.

Un compromiso de investigación, que pasa por desarrollar de forma significativa las nuevas tecnologías, a través de los corpus lingüísticos de gran escala para la lengua vasca, a fin de que esta no pierda el tren de la modernización. Significa, igualmente, una mayor responsabilidad social de Euskaltzaindia en la formulación de la normativa lingüística del euskera de acuerdo con las exigencias de la sociedad actual. Implica, también, una transferencia adecuada de la norma lingüística en particular, y de la producción cultural de Euskaltzaindia en general, a los operadores sociales, culturales, educativos y profesionales del mundo del euskera.

La socialización de la norma lingüística no es fácil, cuesta tiempo y esfuerzo, y en ello están Euskaltzaindia y esta sociedad y, permítaseme decirlo, con notable éxito, a pesar de las legítimas y respetables discrepancias.

En tercer lugar, un compromiso de relación institucional con quienes ejercen la responsabilidad de gobierno en los territorios de lengua vasca y establecen la política lingüística del euskera. Una relación basada en el respeto mutuo, y en la convicción de que el euskera es un elemento de identidad y paz social y no un instrumento de confrontación y disputa. Una relación, asimismo, fluida y sólida con quienes se afanan día a día en trabajar en euskera, por y para el euskera. Una relación fraternal con quienes tienen en sus manos la responsabilidad de ser las academias de las lenguas de España. Una relación, en fin, que mira al mundo y a Europa, y en especial a quienes realizan la tarea de sacar adelante, desde una perspectiva académica y social, las lenguas que se encuentran en una situación parecida al euskera.

El compromiso implica hoy, tras 90 años, una mirada a lo ya hecho y a lo que está por hacer, una mirada que no puede completarse sin un mensaje fundamental: gracias.

Quiero expresar mi agradecimiento a la sociedad, al mundo del euskera, por reconocerle y reconocerse en Euskaltzaindia como institución normativa oficial de prestigio, por seguir sus normas y sus recomendaciones, por, en definitiva, ser conscientes de que ese marco es el que el euskera necesita para ser un instrumento de modernidad y cultura.

Gracias a quienes todos los días hacen Euskaltzaindia; a los académicos que son y a los que han sido, de número, de honor, correspondientes, miembros de las comisiones, técnicos de los proyectos y trabajadores de Euskaltzaindia.
Todos ellos son la mejor garantía de que el 90 aniversario de Euskal-tzaindia es, en definitiva, un aniversario de futuro para el euskera y la cultura en lengua vasca.

Andres Urrutia es presidente de Euskaltzaindia / Real Academia de la Lengua Vasca

Ilustración de Enric Jardí