Dominio público

Tres grandes retos para Europa

Dimitrios Papadimoulis

Vicepresidente del Parlamento Europeo, jefe de la delegación de Syriza

Dimitrios Papadimoulis
Vicepresidente del Parlamento Europeo, jefe de la delegación de Syriza

El establishment europeo se enfrenta a enormes retos que definirán la composición futura de la Unión Europea y la zona euro. La leve e incierta recuperación de la economía, la política de austeridad, la falta de transparencia en la toma de decisiones, la problemática implementación de políticas para la convergencia económica y social, así como el discurso de odio de los partidos conservadores y de extrema derecha en muchos Estados miembros, están incrementando el riesgo de disolución de la UE.

El brexit ha intensificado el debate sobre el futuro de la UE, pero es preciso decir que los problemas estructurales de la UE llevan mucho tiempo sin ser afrontados. La política de austeridad que ha sido implementada e impuesta ciegamente durante años por Berlín, en contra de la voluntad de la mayoría de los europeos, ha profundizado la brecha entre el sur y el norte de Europa, dejando atrás economías devastadas que luchan por mejorar sus indicadores macroeconómicos básicos, tales como el desempleo y la pobreza.

Al mismo tiempo, la Comisión Europea no puede coordinar una mejor asignación y distribución de los fondos de inversión hacia los Estados miembros y las periferias que más los necesitan, como tampoco es capaz de movilizar el capital privado que podría impulsar el plan de estímulo de Juncker. La decepción de los ciudadanos europeos es cada vez mayor, mientras que los jóvenes se han visto atrapados en un círculo vicioso de promesas que hablan de mejoría. El creciente atractivo de los partidos de extrema derecha en muchos Estados miembros, Alemania y Francia entre ellos, tienen que hacer despertar a la Comisión Europea y al Consejo de la UE. Estos partidos racistas y de extrema derecha han crecido principalmente debido al fracaso de la política económica de la UE y la zona euro, una política que ha sido impuesta por las fuerzas conservadoras y neoliberales de la UE.

Las propuestas del primer ministro griego, Alexis Tsipras, para aumentar los fondos de gasto destinados a la lucha contra el desempleo a nivel nacional y europeo, así como la iniciativa para la creación de un "Foro Progresista" en el Parlamento Europeo —conformado por los parlamentarios de izquierda, los socialistas y los verdes— como plataforma de diálogo para fortalecer aspectos como la justicia social, la solidaridad y el crecimiento sostenible en la UE, son parte de los esfuerzos para cambiar la agenda europea y hacer frente a una austeridad que está resultando catastrófica.

En este contexto, los encargados de tomar decisiones en Bruselas y Berlín tienen que asumir que el modelo de política actual no es viable, ni democrático, ni productivo. Tres son los principales retos a los que la UE tiene que hacer frente:

. En primer lugar, la revisión del modelo económico que se implementa en la zona euro y el cambio hacia políticas que produzcan riqueza, a favor de las inversiones, de revitalizar la economía y de reducir de manera constante la tasa de desempleo. En el plano institucional, este cambio se ha de producir a través de la revisión del llamado Pacto de Crecimiento y Estabilidad que ha quedado completamente anticuado y resulta contraproducente.

. En segundo lugar, es urgente acelerar la aplicación del programa de reubicación de refugiados de Grecia e Italia hacia otros Estados miembros, así como de aplicar las sanciones pertinentes a aquellos Estados que no cumplan con las normas acordadas. Al mismo tiempo, la Comisión Europea tiene que presionar al Consejo de Seguridad de la ONU para organizar una cumbre de paz y buscar la resolución final sobre el alto al fuego en Siria.

. El tercer desafío tiene que ver con el fortalecimiento de la transparencia y la legitimidad democrática de los órganos ad hoc no elegidos (por ejemplo, el Eurogrupo) de las instituciones de la UE en su proceso de toma de decisiones. Problemas de transparencia, enormes escándalos de evasión de impuestos (por ejemplo, los documentos de Panamá), conexiones secretas entre los políticos y los círculos económicos, como por ejemplo la contratación de ex Presidente de la Comisión Barroso por el banco de inversión Goldman Sachs, tienen que ser tratados con coherencia y eficacia, respetando al Estado de derecho y a los propios ciudadanos europeos.