Opinion · Dominio público

50 años de Stonewall: la lucha continua en Barcelona

Joaquim Roqueta

Presidente de la Plataforma de entidades LGTBI de Barcelona

Asistentes del desfile del Pride 2018 de Barcelona. EFE/Alejandro García

Barcelona ya está lista para celebrar el 50 aniversario de la revuelta de Stonewall. Medio siglo después, seguimos en la lucha y haciendo balance y seguimiento de los derechos conseguidos hasta ahora. En Catalunya, la Ley 11/2014 contra la LGTBI-fobia, que la Plataforma de Entidades LGTBI de Catalunya impulsó, no se ha hecho efectiva todavía. Cinco años después de la aprobación de la norma, seguimos sin contar con un régimen sancionador capaz de dar respuesta a las agresiones que se producen continuamente.

Entidades como el Observatori contra l’Homofòbia denuncian un aumento del 33% en el número de agresiones en lo que llevamos de año en Catalunya. Se trata de un incremento muy destacado y que tiene una relevancia especial durante los fines de semana en la ciudad de Barcelona, donde se ha registrado un repunte de los casos protagonizados por grupos de jóvenes agresores.

Pese a todo, y por suerte, también hay cosas que celebrar. Desde enero, la capital catalana cuenta en el barrio de Sant Antoni con el Centro LGTBI, fruto de la demanda histórica del movimiento LGTBI de la ciudad. Se trata de otro paso más hacia delante, un espacio para compartir y reivindicar.

El Centro LGTBI dedicará durante los próximos meses un ciclo de actividades para celebrar el aniversario de Stonewall. El acto más destacado será la exposición Barcelona- Stonewall: un viaje de ida y vuelta a las primeras manifestaciones LGTBI. Será una muestra de más de 30 imágenes de las primeras manifestaciones que se produjeron en Nueva York después de la revuelta de 1969, una protesta protagonizada por decenas de personas, la mayoría de ellas trans, racializadas y migrantes. Especialmente importantes fueron las figuras de Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera. Ahora, el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, ha anunciado que les dedicará un monumento en la ciudad.

Barcelona y Nueva York -escenarios de grandes luchas y revueltas por los derechos civiles- se abrazan de nuevo en esta conmemoración, poniendo en valor el pasado y los retos futuros, sin olvidar esos días de revuelta que nos inspiraron para siempre.