Dominio público

Un gobierno progresista de puertas cerradas

Iñigo Mijangos Churruca

Presidente Salvamento Marítimo Humanitario

Los pasados 25 y 26 de septiembre tuvo lugar el VII encuentro SHADEMED, éste es una reunión semestral que organiza las fuerzas armadas europeas (EURAVNOR) desplegadas en el Mediterráneo. La finalidad de estas reuniones periódicas es evitar conflictos y mejorar la eficacia de las distintas organizaciones que trabajamos en el Mediterráneo.

Así en esta reunión nos juntamos un grupo muy heterogéneo de organizaciones; militares de varios ejércitos y unidades de países comunitarios y de la OTAN, guardacostas Italianos, malteses, libios, tunecinos, FRONTEX, EUROPOL, INTERPOL, ACNUR, IOM, Amnistía Internacional, las ONGs de rescate, Universidades que estudian las migraciones, la industria marítima, periodistas…. cada uno con sus objetivos y todos con el mismo común  de evitar que se sigan produciendo muertes en el Mediterráneo y un mar más seguro.

Es un encuentro de buena voluntad donde, aunque tenemos diferentes enfoques y prioridades, todos ponemos el máximo interés en encontrar espacios comunes para poder mejorar y avanzar en nuestros legítimos intereses. Se mantienen las puertas abiertas y se llegan a acuerdos y compromisos como mejorar la comunicación y establecer sistemas de monitorización de las actuaciones que se realizan. Así convivimos en el terreno operaciones que buscan desarticular redes de traficantes de personas, de petróleo y de armas, las operaciones de rescate de carácter humanitario, pescadores, barcos mercantes y fuerzas armadas que tratan de reconstruir un país en guerra civil.

Recientemente Malta, Italia, Francia y Alemania han firmado en La Valetta  un acuerdo que establece un mecanismo de desembarco para evitar que se sigan produciendo situaciones como las que hemos visto meses pasados donde los barcos con náufragos recatados en la región no tenían que esperar muchos días, incluso semanas, para poder desembarcarlos.

Por fin se han abierto las puertas en Italia y se ha hecho caso a las repetidas peticiones de ACNUR, de las ONG de rescate y defensoras de los Derechos Humanos e incluso del Papa Francisco solicitando un tratamiento mas humano de estas personas rescatadas.

Parece que al final se ve algo de luz en el túnel. Pero lamentablemente al llegar a casa me encuentro con la triste realidad de que en España no existe el mismo clima de entendimiento. A pesar de que Salvamento Marítimo Humanitario (SMH), ONG armadora del AITA MARI,  ha estado siempre en el cumplimiento de la ley, en la búsqueda del diálogo y de la colaboración con las autoridades, nos encontramos con las puertas cerradas.

Un proyecto social como el nuestro que se abre camino en Roma con  los mandos de la operación EURAVNOR, en los campos de registro desbordados en Grecia prestando asistencia médica, que ha demostrado lealtad institucional en todas las ocasiones, pero que no encuentra una manera de desbloquear una situación provocada unilateralmente por la autoridad marítima española, que mantiene el teléfono apagado y un silencio muy difícil de explicar.

Resulta muy decepcionante que un gobierno autodenominado progresista sea el instigador del bloqueo de un barco de Ayuda Humanitaria como el AITA MARI. El resto de Europa se pone adecuado para que las ONGs puedan operar y hacer su labor, aun cuando no se comparten al 100 % los objetivos, pero se acepta y se reconoce que es necesaria su presencia dada la urgencia humanitaria en el la zona como lo demuestran las cifras oficiales de este verano. Incluso los Guarda Costas Libios toleran la presencia de las ONGs en un ejercicio de humanidad. Pero el Gobierno de España es indiferente a todo esto. Una vez más parece que el eslogan "Spain is different"  vuelve a ser la coartada para justificar lo injustificable.   No sé si es porque sufren de una esquizofrenia transitoria y no saben si son un partido en funciones o un gobierno en campaña electoral o porque no tienen el más mínimo sentido de humanidad, no sé qué es peor.